El jefe del Ejército de Brasil, general Eduardo Villas Boas, afirmó que los militares no pueden "ser indiferentes" frente a lo que denominó "amenazas a la democracia" como "la banalización de la corrupción y la impunidad", tras lo cual sostuvo que el país debe unirse luego de la realización de las elecciones de octubre próximo.

Fue en un discurso por el día del Ejército, al lado del presidente Michel Temer, denunciado por corrupción por la fiscalía general, y que contó en las tribunas con el precandidato presidencial ultraderechista Jair Bolsonaro, un diputado defensor de la dictadura militar que marcha segundo en las encuestas, detrás del detenido expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.