El ministro de Defensa de Brasil, Fernando Azevedo e Silva, afirmó que no ve motivos para instalar una base militar de Estados Unidos en suelo brasileño, una idea esbozada por el presidente Jair Bolsonaro de la que él mismo parece haber desistido, según informaron ayer medios de prensa locales.

"Es un asunto muy complejo [à] No veo cuál sería el motivo para [instalar] una base como esa", afirmó Azevedo e Silva en una entrevista realizada el viernes pasado y publicada por el diario Valor.

En su primera entrevista televisiva tras ser investido presidente el 1 de enero, Bolsonaro había dicho al canal SBT: "Según lo que pueda llegar a acontecer en el mundo, quién sabe si tengamos que discutir esa cuestión en el futuro".

El nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Ernesto Araújo, reafirmó esa posibilidad el viernes pasado durante una reunión de cancilleres del grupo de Lima para tratar la crisis que atraviesa Venezuela.

"El presidente no excluye ese tipo de posibilidad. Tenemos interés en aumentar la cooperación con Estados Unidos en todas las áreas", sostuvo, citado por la prensa brasileña.

Pero ayer el diario Folha S. Paulo aseguró, citando fuentes militares, que Bolsonaro desistió de la idea y ya lo comunicó a la cúpula de las Fuerzas Armadas, contraria a la instalación de una base estadounidense en suelo nacional.

Como parte de los nuevos alineamientos diplomáticos de su gobierno, Bolsonaro se reunió en su primera semana en el Palacio de Planalto con el secretario de Estado de estadounidense, Mike Pompeo, con el que se comprometió a incrementar la cooperación en el ámbito de los negocios y la seguridad y en el combate a "los regímenes autoritarios" como la vecina Venezuela o Cuba.

El propio Pompeo dió a conocer la "oferta" del mandatario brasileño para instalar una base militar de EE.UU., lo que habría molestado en grado sumo a la cúpula militar brasileña, celosa defensora de la autonomía del país en cuanto a sus políticas de defensa.