El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, renunció a su cargo ayer en medio de una crisis por acusaciones de soborno y corrupción, relacionados originalmente con actividades de la firma brasileña Odebrecht.

La dimisión de Kuczynski se precipitó ayer, luego de que la oposición fujimorista publicara videos y audios de Kenji Fujimori y otros tres legisladores intentando comprar el voto de algunos parlamentarios para evitar la destitución del mandatario, que debía ser debatida hoy en el legislativo peruano.

"Frente a esta difícil situación que se ha generado y se me hace injustamente aparecer como culpable de actos que no he cometido, pienso que lo mejor es que renuncie", anunció Kuczynski en un discurso televisado.

El mandatario informó que envió su carta de dimisión al Congreso, que tras recibirla, deberá votar hoy si la acepta o declara igualmente la presidencia vacante por "incapacidad moral" de su titular.

La dimisión llega un día antes de que el parlamento volviera a debatir y votar la salida de Kuczynski por sus supuestos vínculos con la constructora brasileña Odebrecht y entre pedidos de renuncia de varios parlamentarios, incluso del oficialismo.

"Rechazo categóricamente estas afirmaciones nunca comprobadas y reafirmo mi compromiso con un Perú honesto, moral y justo para todos, aseguró el mandatario.

Hasta ahora, Kuczynski, que asumió el poder en 2016, había negado todas las acusaciones en su contra.

La renuncia del político de 79 años, que trabajó como banquero en Wall Street, tiene lugar a menos de un mes de la Cumbres de las Américas en Lima, en la Kuczynski oficiaría como anfitrión y preveía reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El Parlamento peruano votó en diciembre pasado la vacancia (destitución) del presidente, que no pasó finalmente por no alcanzar la mayoría de votos debido a la abstención de varios fujimoristas.

Los videos y audios que agravaron la crisis fueron grabados en ese entonces y difundidos ahora por el partido Fuerza Popular, que encabeza Keiko Fujimori.

Las grabaciones tienen como uno de sus protagonistas al hermano y ahora rival político de Keiko, Kenji, quien aparece haciendo gestiones para salvar la cabeza del mandatario peruano con la promesa de obras y dinero.

Kuczynski alegó que las grabaciones habían sido "editadas y selectivamente tendenciosas" con el objetivo de perjudicarlo durante la votación de vacancia prevista para hoy.

"Todo esto ha generado una grave distorsión del proceso político y de la discusión del proceso de vacancia", dijo.

En diciembre pasado, Kenji y otros 9 políticos fujimoristas desafiaron abiertamente a la directiva del que entonces era su partido cuando se abstuvieron de votar a favor de la destitución de Kuczynski.

Pocos días después, el presidente aprobó un indulto para el expresidente Alberto Fujimori, padre de Kenji y Keiko que cumplía una pena de cárcel hasta 2032 por estar detrás de 25 asesinatos y dos secuestros durante su mandato.