Los referentes del Partido Democrático (PD) Matteo Renzi y de la centroderecha Silvio Berlusconi rechazaron por separado la posibilidad de que sus fuerzas políticas confluyan en un gobierno de "gran coalición" tras las elecciones italianas del próximo 4 de marzo.

"Silvio Berlusconi en este momento tiene razón cuando dice que es inútil pensar en una gran coalición con el Partido Demócrata", aseguró Renzi en Radio Capitale, consultado sobre la posibilidad de un acuerdo electoral tras los comicios.

El próximo 4 de marzo Italia renovará los 630 diputados y 315 senadores de su Parlamento para dar inicio a la XVIII Legislatura del país, que tendrá la misión de formar un nuevo gobierno.

Según Renzi, secretario general del oficialista PD y candidato de esa fuerza a primer ministro, Berlusconi "está equivocado cuando cree que el Partido Demócratico no cumple. Presenta cosas o que no ha podido hacer en el pasado o que ya hemos hecho, como la eliminación de impuestos o la liberación de contratos públicos", lo criticó el ex primer ministro entre febrero de 2014 y diciembre de 2016.

Berlusconi, de 81 años y tres veces premier, es el principal referente de una alianza de centroderecha que encabeza su partido Fuerza Italia y que lidera todas las encuestas previas, pero en la que no puede ser candidato hasta 2019 por una condena previa.

Según la ley electoral italiana, cada alianza o coalición necesita al menos el 40% de los apoyos en las dos cámaras para formar un nuevo gobiero.

En ese sentido, Berlusconi afirmó en declaraciones al Corriere reproducidas ayer que desmiente "absolutamente" la hipótesis de "gran coalición" junto al PD.

"En primer lugar, porque estamos convencidos de que llegaremos al 40% con la centroderecha que nos garantizará un gobierno estable por cinco años, y además porque habiendo sido los últimos gobiernos los culpables de que Italia esté en esta situación, no podremos conciliar nuestro programa con ellos", explicó Il Cavaliere.

El negocio más antiguo del mundo

El candidato a primer ministro de la xenófoba Liga Norte para las elecciones del 4 de marzo en Italia, Matteo Salvini, prometió ayer en avanzar con la legalización de la prostitución si llega al gobierno de la mano de la alianza de centroderecha que comparte con el ex premier Silvio Berlusconi.

"Para mí es una profesión que se hace para ganar dinero. Legalizaremos el trabajo más antiguo del mundo como sucede en Suiza, Holanda, Bélgica y otros países europeos", prometió Salvini en declaraciones al canal de TV del diario Repubblica.