La "guerra subsidiaria" que desató Occidente, con sus suministros de armas a Ucrania, no le impedirá a Rusia llevar a cabo la operación militar especial y conseguir los objetivos planteados, declaró este lunes el embajador adjunto de Rusia ante la ONU, Dmitri Polianski.

"Al suministrar armas a Ucrania, los países occidentales echan leña al fuego no permitiendo que se apague el incendio de las hostilidades​​​. Es una táctica criminal, pero no nos impedirá, creo, llevar a cabo nuestra operación especial en Ucrania y conseguir las metas propuestas. Nuestra causa es justa, y nosotros venceremos sin duda alguna", dijo al Canal 1 de la televisión rusa.

Se denomina "guerra subsidiaria" ('proxy war' en inglés) a los conflictos armados en los que las potencias se enfrentan de manera indirecta, sirviéndose de otro país en conflicto, suministrando (como en este caso) armas a uno de los participantes directos del conflicto, explicó el diplomático, al responder a la respectiva pregunta del presentador del canal.

Rusia anunció el pasado 24 de febrero el lanzamiento de una "operación militar especial" en Ucrania alegando que las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, previamente reconocidas por Moscú como Estados soberanos, necesitaban ayuda frente al "genocidio" por parte de Kiev.

Según el Ministerio de Defensa ruso, los ataques militares no están dirigidos contra instalaciones civiles, sino que buscan inutilizar la infraestructura bélica.

El pasado 29 de marzo, la autoridad castrense rusa reafirmó que daba por cumplido el objetivo esencial de la primera fase de la operación, que era mermar la capacidad bélica de Ucrania, y se enfocaría en adelante en la "liberación de Donbás".

Fuente: Sputnik