La producción industrial de Brasil bajó 0,2% en mayo respecto de abril, con lo que acumula una contracción interanual de 0,7% en los primeros cinco meses de 2019, y confirma de este modo la desaceleración de una economía que no repunta y se encamina a una nueva recesión.

A estos datos se sumó una caída de casi 10 puntos del superávit comercial brasileño.

La expectativa promedio de 22 analistas consultados por el diario Valor era de una caída marginal de 0,05 por ciento.

La comparación de mayo de este año con el mismo mes del año pasado marca una expansión de 7,1%, debido a que la producción industrial se había hundido en ese mes de 2018 un 23% debido a una huelga de camioneros que paralizó el país.

En el acumulado de doce meses (junio 2018-mayo de 2019), la producción industrial se estancó (0%), precisó el instituto de estadísticas IBGE.

La producción industrial de Brasil había crecido 2,5% en 2017, después de dos años de caída en el marco de una profunda recesión.

Pero el despegue fue débil y se redujo a 1,1% en 2018. En 2019 debería ser de 0,7%, según el último informe Focus de expectativas de mercado realizado semanalmente por el Banco Central.

El Producto Interno Bruto ( PIB) de Brasil registró en el segundo trimestre del año una caída de 0,2%, su primer retroceso desde fines de 2016. Un nuevo descenso significaría que el país entra de nuevo en recesión, definida como la sucesión de dos trimestres sucesivos de contracción económica.

El BCB recortó la semana pasada su proyección de crecimiento económico en 2019 a 0,8%, desde 2% previsto en marzo, debido entre otros factores al "retroceso de los índices de confianza de empresas y consumidores".

Los mercados estiman asimismo que el BCB deberá recortar sus tasas en al menos un punto porcentual este año para estimular la economía.

En el acumulado de doce meses (junio 2018-mayo de 2019), la producción industrial se estancó

De los 26 sectores industriales examinados por el IBGE, diez registraron caídas en el periodo enero-mayo respecto del mismo lapso de 2018.

La mayor influencia negativa procedió de las industrias extractivas (-13,2%), golpeadas por el desastre minero de Brumadinho (sudeste), que en enero dejó 246 muertos y 24 desaparecidos y obligó a la minera Vale a parar la producción en varias de sus instalaciones. Así y todo, el sector de extracción registró un aumento de 9,2% en mayo respecto a abril de este año.

Balanza en baja
En tanto que también se informó que Brasil tuvo un superávit de 27.130 millones de dólares en su balanza comercial del primer semestre del año, lo que supone una caída del 9,6 % en relación con el mismo período de 2018.

Según el Ministerio de Economía, la reducción del saldo semestral fue consecuencia de la caída de las exportaciones y de la caída del precio de varias materias primas con cotización internacional.

Durante el primer semestre del año las exportaciones de Brasil sumaron 110.896 millones de dólares, lo que supone un retroceso del 2,56 %, con relación al mismo período de 2018.

Entre enero y junio de 2019, las exportaciones del sector agropecuario tuvieron en promedio una caída del 10,9 % y las de la industria un retroceso del 4,7 por ciento.

Durante el primer semestre del año tan solo los precios de la industria extractiva, beneficiados principalmente por el alza del precio del petróleo en el mercado internacional, registraron en promedio una suba del 5,1 %.

En el primer semestre, las exportaciones de Brasil sumaron 110.896 millones de dólares

Las importaciones, que en los seis primeros meses de este año sumaron 83.765 millones de dólares, cayeron levemente con relación al mismo período del año pasado (-0,04 %).

Sin embargo, las compras de bienes de capital, como máquinas y equipos usados en la producción, subieron el 5,4 % en el semestre y las adquisiciones de bienes intermedios aumentaron un 1,9 %.