La renuncia del presidente Pedro Pablo Kuczynski a la presidencia del Perú se conoció sólo horas después de que se conociera que había utilizado una firma offshore para no pagar impuestos en los Estados Unidos, y varios videos en los que aliados del fujimorismo ofrecían a legisladores obras a cambio de no votar la destitución del mandatario en diciembre último.

Ese fue el último eslabón de una cadena de hechos en la que se eslabonan pagos de la firma brasileña Odebrecht hechos a una consultora de PPK antes y cuando éste ya era presidente peruano, maniobras de soborno a legisladores para evitar su destitución en diciembre pasado, el indulto al ex presidente Alberto Fujimori y la interna política entre los dos hijos de este último, que terminó detonando la renuncia presidencial.

Kuczynski explicó que la offshore Dorado Asset Management, constituida en Islas Vírgenes a nombre de su hija, le sirvió para eludir impuestos legalmente en Estados Unidos por la venta de un inmueble en el Perú, según Reuters.

Antes, en diciembre, la constructora Odebrecht, protegonista en numerosos escándalos de corrupción en varios países de América Latina, informó al Congreso peruano que había pagado uS$4,8 millones a dos firmas de asesoría vinculadas a Kuczysnki. Ante la información, el Congreso pidió la renuncia del mandatario, quien inicialmente negó haber recibido el dinero. Luego negó que el pago ilegal pero admitió haber trabajado como asesor. Aquí comienza a jugar la interna fujimorista.

En la posterior votación en el Congreso en la que PPK logró retener la presidencia resultaron decisivas las abstenciones de Kenji Fujimori, hijo del expresidente que luchaba por su liberación, y otros nueve legisladores de su círculo. Tras ese hecho, Alberto Fujimori fue indultado por el presidente, basado en "razones humanitarias", lo que causó manifestaciones en contra y causó la renuncia de dos de sus ministros.

Esto desató el cisma entre los hijos de Alberto, ambos legisladores. Fue Keiko, legisladora y candidata presidencial derrotada por Kuczynski, quien denunció el intento de compra de votos por parte de su hermano, el ahora oficialista Kenji, y dió a conocer los videos. Este fue el golpe final para PPK, que ante la previsible votación en contra prefirió renunciar antes de ser destituido.