El presidente brasileño, Michel Temer, afirmó que "no quedará impune" el asesinato de la activista Marielle Franco, quien denunció la violencia policial en Río de Janeiro, en tanto la ex presidenta Dilma Rousseff lamentó el "crimen abominable".

"Lamento este acto de extrema cobardía contra la concejal Marielle Franco, me solidarizo con su familia y acompaño la investigación de los hechos para el castigo de los autores del crimen (..) este crimen no quedará impune", afirmó el mandatario, citado por la agencia de noticias Ansa.

Temer propuso que la Policía Federal colabore con la investigación del caso, a cargo de la policía de Río de Janeiro.

Un día antes de su asesinato Marielle Franco reportó en las redes sociales otro crimen en una favela de Rio de Janeiro, y se preguntó: "¿cuántos más deberán morir?".

En su perfil en las redes sociales la socióloga Marielle Franco, de 38 años, se presentaba como "mujer negra, madre y cría de la favela Maré", una de las más violentas de Río.

"Estoy profundamente indignada, espero que las investigaciones apunten a los responsables de este crimen abominable", afirmó la ex presidenta Rousseff. "Triste día para un país donde una defensora de los derechos humanos es brutalmente asesinada", agregó Rousseff.

Asimismo, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva tachó el asesinato de "atrocidad" y señaló que "no puede quedar impune".

La Organización de Naciones Unidas (ONU) y la institución humanitaria Amnistía Internacional (AI) exigieron al gobierno de Brasil que esclarezca sin demora el asesinato de la concejal Franco.