El presidente brasileño, Michel Temer, decidió sumar a los empresarios brasileños a la "batalla" por la reforma previsional, ante la resistencia del Congreso en aprobar esa norma a pocos días del inicio del receso parlamentario de fin de año.

El mandatario considera que los empresarios pueden "persuadir" a los diputados de que voten el Proyecto de Enmienda Constitucional 287 enviado por el Ejecutivo, de acuerdo con lo informado por el sitio del grupo Globo.

La semana pasada Temer habló del tema durante un encuentro de la industria química realizado en San Pablo y lo volvió a hacer ayer en un acto realizado ante representantes de la Confederación Nacional de la Industria, la Federación de Industrias del Estado de San Pablo y de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos.

Este movimiento es uno de los últimos que el gobierno lanza para que la reforma previsional sea tratada este año dado que el receso parlamentario comenzará el 22 de diciembre.

Temer designó como nuevo ministro de Gobierno a Carlos Marun, un legislador con influencia en el Congreso, quien ayer admitió que se puede perder la "batalla de la jubilación" este año.

Por tratarse de una reforma constitucional el proyecto requiere de una mayoría especial de 308 diputados sobre un total de 513.

El oficialista presidente de la Cámara baja, Rodrigo Maia, reconoció que están lejos de garantizar el mínimo de votos para que avance la reforma. "Aún me parece muy difícil que se realice una votación la semana próxima", dijo Maia, quien consideró "suicida" ir a una votación el 18 de diciembre si no tienen asegurado el número.

La resistencia a votar el proyecto partió de diputados opositores y de parte de los oficialistas que temen pagar un costo electoral dado que, según encuestas, la reforma tiene un alto rechazo de la opinión pública.

El diario Folha de San Pablo tituló ayer en su sección Mercado que "Temer evalúa dejar la Nueva Previsión para el año que viene".

"En un balance reciente el Palacio del Planalto contó 270 votos" a favor del proyecto, es decir 38 menos de los necesarios, consignó Folha.