La reforma del sistema de jubilaciones en Brasil que impulsa el gobierno de Michel Temer será tratada en febrero a raíz de la falta de consenso de la base parlamentaria del oficialismo, anunció el presidente de la Cámara de Diputados y número dos del país, Rodrigo Maia.

"Decidí después de escuchar al gobierno y a los líderes parlamentarios marcar el inicio de la discusión para el 5 de febrero para que se apruebe después del feriado de carnaval", dijo Maia a periodistas.

De esta forma, Maia confirmó la postergación para el 19 de febrero de la tercera gran reforma que impulsa el gobierno de Temer, la previsional, luego de haber ejecutado la flexiblización de la ley laboral y la enmienda constitucional que congela el gasto público por 20 años.

La postergación de la votación, que Temer la había pronosticado para la próxima semana, en coincidencia con la cumbre del Mercosur en Brasilia y el frustrado anuncio de una cuerdo del bloque sudamericano con la Unión Europea, recibió una advertencia de las calificadoras de riesgo Moodys y Fitch.

"La decisión de postergar fortalece la preocupación sobre la capacidad de gobierno para cumplir el techo de gastos y dirigir las tendencias fiscales adversas que han generado un persistente deterioro del perfil de crédito de Brasil en los últimos años", dijo Moodys, que mantiene a Brasil con la nota Ba2, con grado especulativo.

El dólar cerró en el mayor valor de los últimos meses, a 3,33 reales, con una suba del 0,77 por ciento.

El gobierno necesita dos tercios de los votos para aprobar la reforma, que alivió en las últimas horas, sobre todo extendiendo los plazos de transición del sistema de empleados públicos, aunque mantiene la obligatoriedad de aportar 42 años para cobrar el 100 por ciento del beneficio.

El presidente Temer, internado tras una operación por una obstrucción de la uretra, iba a reunirse ayer con líderes parlamentarios pero recién será dado de alta hoy.

En ese marco, también el presidente anunció oficialmente que suspendió el viaje que en la segunda semana de febrero tendía previsto realizar por el sudeste asiático, sin esgrimir las razones.

Maia dijo que como la crisis económica y política es "atípica" no habrá problemas en aprobar la reforma en 2018, año en el cual en octubre habrá elecciones generales.

Muchos legisladores se juegan la reelección como la reforma es repudiada por más el 70 por ciento de la población en las encuestas pueden perder capital político en sus ciudades. Desde mayo pasado que la reforma tiene idas y vueltas, sobre todo porque el gobierno modificó más de tres veces el texto del proyecto, con el objetivo de lograr una mayoría sólida para las dos votaciones con mayoría calificada que requiere el proyecto en la cámara baja.