Efectivos de la nueva Guardia Nacional de México comenzarán a desplegarse en el sur del país para colaborar en el control de la inmigración, en cumplimiento de un acuerdo con Estados Unidos que evitó la imposición de aranceles a importaciones mexicanas. En conferencia de prensa, el presidente Andrés Manuel López Obrador y su canciller, Marcelo Ebrard, revelaron también que una comisión de cinco personas, entre ellas un general del Ejército y un director del servicio penitenciario, fue formada para atender el tema migratorio y lograr resultados en el plazo convenido con Estados Unidos.

Ebrard dijo que el general Vicente Antonio Hernández Sánchez, comandante militar de la zona de Tapachula, iniciará una recorrida por el Sur "para acelerar el despliegue en el área" de los primeros de los 6.000 efectivos de la Guardia Nacional que México se comprometió a acantonar en la zona en el marco del acuerdo con Estados Unidos.

El principal objetivo de los guardias será colaborar con las autoridades migratorias para registrar a los migrantes, ofrecerles opciones para regularizar su condición de indocumentado y retornar a sus países de origen a aquellos que no quieran registrarse, agregó el canciller, según informó la agencia de noticias mexicana Notimex. Ebrard no habló de detenciones, que han aumentado de manera notable en meses recientes, pero dijo que era necesario ampliar y mejorar las superpobladas instalaciones donde son alojados los migrantes, que en la práctica operan como centros de detención.