Varios miembros del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) denunciaron en Sintra (Portugal) que la guerra comercial emprendida por Estados Unidos va camino de convertirse en una guerra de divisas del dólar contra el euro.

Además, el presidente del Banco de Finlandia, Olli Rehn, devolvió los últimos ataques del mandatario estadounidense, Donald Trump, acusando a Washington de ser responsable de la ralentización económica global.

Trump, en plena carrera por la reelección, parece haber elegido a los titulares de bancos centrales como el objetivo de sus críticas más feroces. No solo lo hizo Jerome Powell, presidente de la Fed, sino también con Mario Draghi, el actual titular del BCE. El ocupante de la Casa Blanca acusa a la entidad central europea de manipular el euro y mantenerlo devaluado respecto al dólar con su política monetaria. Luego de que Draghi mencionara la posibilidad de recurrir a más estímulos económicos para reactivar el panorama europeo, Trump aseguró que eso era "malo para Estados Unidos".

El presidente del Banco de Finlandia dijo abiertamente que el objetivo de Trump es desatar una guerra de divisas. El que fuera de comisario de Economía de la Comisión Europea, acusó asimismo al presidente de EE.UU. de alimentar las tensiones comerciales a nivel internacional.

Inflación
Rehn, unos de los candidatos para sustituir a Draghi al frente del BCE, en una entrevista con Bloomberg Television, afirmó que el tipo de cambio no forma parte de los objetivos del banco y que las decisiones que se están tomando están basadas en la evolución de la economía.

Olli Rehn acusó a Washington de ser responsable de la ralentización económica

Por su parte el gobernador del Banco de Portugal, Carlos Costa, que también forma parte también del Consejo de Gobierno del BCE, consideró que Trump no entiende al BCE: "nuestro objetivo es la inflación", aseguró.

De esta manera, Trump está calentando la cumbre del G20, que se celebrará a final de mes. En la última reunión, los países se comprometieron a no entrar en una guerra de divisas y alertaron que sería negativa en el contexto actual de desaceleración económica.