El presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmó que ve “ciertos movimientos” hacia un posible diálogo con Corea del Norte que deriven en una salida negociada a la crisis en la península.

“Estamos mostrando una posición muy fuerte, y creo que entienden que tenemos un poder militar incomparable”, analizó Trump en rueda de prensa en la capital surcoreana, al ser consultado sobre la posibilidad de conducir a Corea del Norte a negociaciones para su desnuclearización.

Durante su primer día en Seúl, Trump bajó la temperatura de sus dichos en comparación con las amenazas de “destruir Corea del Norte” vertidas en la Asamblea de la ONU en septiembre pasado, cuando llamó “hombre cohete” al líder norcoreano Kim Jong-un.

“Creemos que tendría sentido para Corea del Norte que decidieran sentarse a la mesa de negociaciones y hacer un acuerdo. Es verdad que veo cierto movimiento, sí, veremos adónde conduce”, señaló Trump ante los medios junto a su homólogo surcoreano Moon Jae-in, con quien celebró una cumbre en Seúl.

El cambio de tono del magnate republicano es una buena noticia para Moon, quien al asumir en mayo practicó una diplomacia de acercamiento con Pyongyang que luego quedó sepultada por los ensayos armamentistas norcoreanos.

No obstante, Trump insistió en que su país está preparado para utilizar “todas sus capacidades militares contra Corea del Norte, si fuera necesario”, informó la agencia de noticias EFE.

Aún así, aseguró que Washington continúa buscando “todas las soluciones a excepción de la militar” e instó a toda la comunidad internacional, “incluidos China y Rusia”, a trabajar conjuntamente para que Corea del Norte “abandone su programa nuclear”.

El magnate recordó que el Pentágono mantiene actualmente en las cercanías de la península coreana un submarino y tres portaaviones de propulsión nuclear, un despliegue operativo rara vez visto en tiempos de paz, lo que supone una muestra de fuerza ante el gobierno norcoreano.

“Espero por Dios que no tengamos que utilizarlos nunca”, señaló. Trump llegó ayer a la base estadounidense de Osan, a 64 kilómetros al sur de Seúl, en el Air Force One, procedente de Japón, donde inició la primera gira asiática de su gestión, que se extenderá por 12 días.

  • Inicia hoy una histórica visita a China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llega hoy a China con la mira puesta en sellar acuerdos que equilibren la balanza comercial con el gigante asiático, y obtener un compromiso firme de su par chino, Xi Jinping, en relación al desarme nuclear de Corea del Norte.

En la tercera escala de la primera gira asiática de Trump tras su paso por Japón y Corea del Sur, el encuentro entre los líderes de las dos principales potencias del mundo se da en un momento particular y contrapuesto de la vida política de ambos.

Xi, está más fuerte que nunca y goza de una enorme popularidad tras haber sido entronizado por el XIX Congreso del Partido Comunista chino a la altura de líderes como Mao Tsé Tung; mientras que Trump llega con su peor imagen desde su entrada a la Casa Blanca, hace 10 meses, y debilitado por los continuos escándalos de su Administración, reseñó la agencia EFE.