SÍNODO DE OBISPOS

El papa Francisco aseguró que "la Iglesia está abierta a todos"

El Vaticano dio a conocer las respuestas del Papa a cuestiones relacionadas sobre la aceptación de las uniones homosexuales

Redacción Veintitrés

El Papa Francisco indicó que, si bien considera que sólo la unión indisoluble de un hombre y una mujer abierta a engendrar hijos puede llamarse matrimonio, y la Iglesia evita “cualquier tipo de rito o sacramental que pueda contradecir esta convicción”, no se debe perder la “caridad pastoral”.

De esta manera, el Pontífice respondió ante las dudas de cinco cardenales respecto a algunos de los temas a tratar en la Asamblea General del Sínodo de los Obispos, que habían expresado su preocupación por cuestiones relacionadas a la bendición de las uniones entre personas del mismo sexo, entre otros temas.

“La defensa de la verdad objetiva no es la única expresión de esa caridad, que también está hecha de amabilidad, de paciencia, de compresión, de ternura, de aliento. Por consiguiente, no podemos constituirnos en jueces que sólo niegan, rechazan, excluyen” indicó Francisco.

En ese sentido, añadió: “Por ello la prudencia pastoral debe discernir adecuadamente si hay formas de bendición, solicitadas por una o por varias personas, que no transmitan una concepción equivocada del matrimonio. Porque cuando se pide una bendición se está expresando un pedido de auxilio a Dios, un ruego para poder vivir mejor, una confianza en un Padre que puede ayudarnos a vivir mejor”.

El papa Francisco aseguró que "la Iglesia está abierta a todos"
Discernir el presente

El Papa aseguró que la asamblea debía partir de “la mirada de Jesús, que bendice y acoge”. Exhortó a la Iglesia a contemplar la acción de Dios y a discernir el presente.

Hizo un llamado a que los padres sinodales no “perderse de ánimo entre ondas agitadas de nuestro tiempo”, y enfatizó que “la Iglesia está abierta a todos”, llamando a volver “a los que han extraviado el camino o que se sienten alejados”.

En la parte final de su discurso, Jorge Bergoglio invitó a que se impida “caer en algunas tentaciones peligrosas: a de ser una Iglesia rígida, una aduana que se acoraza contra el muro y mira hacia el pasado; la de ser una Iglesia tibia que se rinde ante las modas del mundo; la de ser una Iglesia cansada, replegada en si misma".

El Sínodo recuerda que la Iglesia tiene siempre necesidad de purificación, de ser reparada, “porque todos somos un pueblo de pecadores perdonados necesitados de volver a la fuente que es Jesús".

Ante los temores que han surgido antes del Sínodo, Francisco quiso recordar que “no se trata de una reunión política sino de una convocación en el Espíritu; no de un parlamento polarizado sino un lugar de gracia y comunión”.

Esta nota habla de: