La OIM estima en casi 7 millones la cifra de desplazados internos en la RDC

La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad

Redacción Veintitrés

El número de desplazados internos en la República Democrática del Congo (RDC) alcanzó 6,9 millones de personas, un récord histórico, informó la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

"La Organización Internacional para las Migraciones está intensificando sus esfuerzos para superar la compleja y continua crisis en la República Democrática del Congo a medida que el número de desplazados internos aumenta a 6,9 millones de personas en todo el país, la cifra más alta registrada hasta el momento", indica el comunicado.

Según la nota, a principios de octubre, unos 5,6 millones de desplazados (81%) vivían en las provincias orientales de Kivu del Norte, Kivu del Sur, Ituri y Tanganica.

La OIM agrega que está gestionando 78 sitios de desplazamiento que albergan a más de 280.000 personas y "pretende apoyar a 10.000 hogares más (50.000 personas) en los próximos tres meses".

El texto indica, además, que desde junio "se construyeron 3.347 refugios de emergencia y se distribuyeron 7.715 kits de artículos no alimentarios" lo que permitió a 17.116 personas beneficiarse de agua, saneamiento e higiene.

Al mismo tiempo, la organización recordó que carece de fondos necesarios para "satisfacer las necesidades más acuciantes" de las comunidades afectadas por desplazamientos internos y pide territorios adicionales para establecer sitios en la provincia de Kivu del Norte.

El comunicado precisa, que la razón principal del desplazamiento es el conflicto armado entre el Ejército de la RDC y el grupo armado del Movimiento 23 de Marzo (M23) que, según las autoridades de esta república africana, está apoyada por el país vecino, Ruanda.

El 27 de julio, las Fuerzas Militares de la RDC denunciaron que el Ejército de Ruanda violó sus fronteras terrestres. Los militares informaron que lograron expulsar a los "terroristas ruandeses" de su territorio.

El año pasado, la RDC acusó a Ruanda de apoyar a los combatientes del Movimiento 23 de Marzo (M23) que operaban en el este del país, mientras que Kigali negó cualquier vínculo con el grupo armado.

Tras acusarse mutuamente de bombardear las zonas fronterizas, ambas partes acordaron reducir las tensiones y pactaron una hoja de ruta que incluyó el cese inmediato de las hostilidades, pero los combatientes del movimiento M23 se negaron a cumplir este documento.

El Movimiento 23 de Marzo (M23), que lucha por los intereses de la minoría étnica tutsi, se disolvió en noviembre de 2013 tras una grave derrota militar, sin embargo, en noviembre de 2021, los rebeldes retomaron las armas, acusando a las autoridades de la RDC de incumplir con los acuerdos que preveían la admisión de sus combatientes desarmados al Ejército del país.

Fuente: Sputnik

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