ONU en Haití condena ataques pandilleros que obligan a huir a miles de civiles

La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad

Redacción Veintitrés

La Oficina de Coordinación Humanitaria de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Haití condenó este martes la violencia pandillera en el barrio capitalino de Solino, tras el ataque de la coalición criminal "Viv ansanm" que obligó a huir de sus hogares a unos 3.700 civiles.

"Condeno enérgicamente los repetidos ataques de grupos armados en el barrio de Solino y zonas aledañas de la capital haitiana y expreso mi profunda preocupación por el impacto humanitario, incluidas miles de personas obligadas a huir de sus hogares", dijo en un comunicado Bruno Maes, coordinador interino de dicha oficina.

El también representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) instó a los criminales a "cesar la violencia para que la población pueda vivir sin miedo en sus hogares, y para que los agentes humanitarios puedan ayudar a los afectados".

El miércoles de la semana pasada, cerca de la medianoche, las bandas armadas atacaron Solino, distrito que mantenían asediado, privando a sus moradores de acceso a agua, alimentos y combustible.

Tanto Solino como el distrito Delmas 24 son considerados bastiones del movimiento "Bwa Kale", grupos vecinales de autodefensa que defienden sus barrios con armas rudimentarias, e incluso han linchado a los bandidos que atrapan.

Según datos oficiales, del 8 de marzo al 9 de abril cerca de 95.000 personas abandonaron el área metropolitana de Puerto Príncipe para refugiarse de la ola criminal en zonas rurales y poblados de provincia.

Tan solo en los tres primeros meses de 2024 más de 2.500 personas murieron o salieron heridas debido a la violencia de las pandillas, que acentúa la crisis de gobernabilidad imperante desde el magnicidio del presidente Jovenel Moïse, en julio de 2021.

El 29 de febrero, la violencia de las pandillas se desató en el centro de Puerto Príncipe, mientras el entonces primer ministro, Ariel Henry, firmaba en Kenia un acuerdo para el despliegue en Haití de una misión multinacional para luchar contra el crimen organizado.

Las pandillas transmitieron que su objetivo era impedir que Henry regresara a Haití y asaltaron la prisión más grande del país y liberaron a un número no confirmado de reclusos.

A finales de abril quedó constituido un Consejo de Transición Presidencial (CPT), a partir de una iniciativa de la Comunidad del Caribe (Caricom), con la misión de tomar las riendas del país y restaurar la institucionalidad.

Ante la instalación formal del CPT, Henry presentó oficialmente su dimisión.

Fuente: Sputnik

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