Senador ruso cuestiona conveniencia de una potencial visita de la ONU a la región de Kursk

La Organización de las Naciones Unidas analizó uno de los temas de actualidad

Redacción Veintitrés

La solicitud de la ONU para que sus expertos accedan a la provincia rusa de Kursk no es una buena idea debido a los activos enfrentamientos en la zona en este momento, declaró el vicepresidente del comité internacional del Consejo de la Federación (Cámara alta rusa), Vladímir Dzhabárov.

El martes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) dijo que necesita acceso a la provincia rusa de Kursk para verificar las denuncias de abusos cometidos durante una incursión armada desde la vecina Ucrania.

"No es una buena idea. Primero, allí continúan los combates, se lleva a cabo la limpieza de los territorios, y ahora nadie puede garantizar la seguridad de estos defensores de los derechos humanos", escribió Dzhabárov en su canal de Telegram.

Segundo, agregó, se podría tratar de "una acción especialmente preparada" para "blanquear" a las tropas ucranianas y difamar a las Fuerzas Armadas de Rusia.

Más temprano este día, la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró a Sputnik que Moscú confía en que la solicitud de la Acnudh de acceder a la provincia de Kursk para verificar las posibles violaciones de los derechos humanos por los militares ucranianos no sea un "performance".

Recordó que Rusia ha denunciado en reiteradas ocasiones las violaciones de los derechos humanos por parte del régimen de Kiev, y se preguntó si el deseo de la ONU de ocuparse de ellas ahora es sincero.

Además, la portavoz de la Cancillería rusa subrayó que las acciones de Ucrania en la provincia de Kursk ya no son una violación de los derechos humanos, sino actos terroristas.

El pasado 6 de agosto el ejército ucraniano lanzó una ofensiva sorpresa contra la provincia de Kursk.

Los ataques ucranianos causaron hasta la fecha al menos 12 civiles muertos y más de 120 heridos, entre ellos diez niños. Decenas de miles de civiles fueron desplazados por las hostilidades.

Según el gobernador interino de la región, las tropas ucranianas se adentraron unos 12 kilómetros en la provincia y controlan 28 localidades con un total de 2.000 habitantes. El ancho del frente alcanza los 40 kilómetros, pero no es una línea clara, lo que dificulta la tarea de localizar al enemigo.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, dijo que Kiev emprendió una provocación y abre fuego indiscriminadamente, en particular contra instalaciones civiles, y declaró que el adversario recibirá "una digna respuesta". Se conseguirán todos los objetivos que se ha planteado Rusia ante la operación militar especial, subrayó.

Fuente: Sputnik

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