El oficialismo pasó del cauteloso “si pasa, pasa” a una especie de “vamos por todo” estilo Cambiemos. Las primeras semanas del año fueron un muestrario caótico y desparejo sobre los límites que el Gobierno está dispuesto a sobrepasar. Después de un bimestre postelectoral en el que centró su estrategia en la negociación con los gobernadores de la oposición, enero fue todo lo contrario e instauró con un plumazo de DNU cambios en la administración que, sabía, iba a ser dificultoso que pasaron por los votos del Congreso.

También dio rienda suelta a los aumentos de tarifas de servicios públicos que todavía tiene capítulos pendientes este trimestre y tomó con indolencia el escándalo de maltrato, utilización de sindicatos intervenidos para emplear a familiares y opacidad en la contratación de personal que protagonizó el ministro de Trabajo, Jorge Triaca. El jefe de Gabinete montó una excusa para una entrevista en una radio porteña sólo para respaldar a Triaca. ¿Hacía falta tanto?

En ese escenario 2018 uno de los que debe sentirse incómodo es el senador Miguel Pichetto, que jugó fuerte a alinear votos en el convulsionado diciembre y amaneció con un DNU que implica, siempre, desdeñar al Congreso. Los gobernadores que se sacaron todas las fotos que pidió el Gobierno para garantizarse el flujo de fondos, ¿estarán dispuestos a ser sometidos a más actos de sumisión? Por lo pronto, lo que disparó es un movimiento temprano preelectoral. Y acá es probable que tenga mucho que ver la torpeza del oficialismo de exponer una y otra vez a los aliados del PJ, en lugar de cuidarlos. De hecho, fue el propio ministro del Interior, Rogelio Frigerio, zurcidor de acuerdos, quien leyó la nómina de los mandatarios provinciales a los que había que cuidar. Esa desprolijidad no la citó un medio crítico con el oficialismo sino que la relató el diario Clarín de este modo: “Rogelio Frigerio tomó aire y les dictó uno a uno los nombres de los diez gobernadores opositores que, entiende Mauricio Macri, ´ayudaron a garantizar la gobernabilidad y que, en consecuencia, merecen un trato especial de parte de sus funcionarios.

Frigerio parece haber descartado la aspiración de ser candidato a gobernador de Entre Ríos. Así parece indicarlo los guiños, la asistencia y el trato preferencial que le da el peronista Gustavo Bordet -uno de los que está en la lista de “trato especial” y quien se subió al avión con Macri rubo a la gira europea. En los medios entrerrianos, como el sitio Página Política, ya se menciona que el gobernador adelantará las elecciones ejecutivas para evitar la influencia de un Cambiemos triunfador 2019. El ministro del Interior parece haber asumido finalmente que puede tener un destino de mayor relevancia en el próximo turno presiencial si Macri es reelecto, y mientras tanto seguir consolidando su “superministerio” en el que se decide el juego de favores, el toma y daca, de las obras públicas para aprobar las leyes.