El escritor peruano Renato Cisneros visitó Buenos Aires para presentar su nueva novela. “Es la prehistoria de la anterior, aunque la reescribí después. En La distancia que nos separa me obsesioné tanto con la figura de mi padre que quise saber la historia de mi padre con el suyo, y así hacia atrás hasta que llegué a este sacerdote que tiene una relación con una mujer de apellido Cisneros con la que tuvo 7 hijos. No los pudo reconocer, pero los asistió. Cisneros es un apellido con rimbombancia pública y un apellido ilegítimo de alguna manera”, relata a BAE Negocios en la mesa de una bar.

“Había escuchado la historia, que ‘nosotros venimos de un cura’, cosas que se cuentan como hecho pintoresco, como algo folklórico pero que en el fondo no son tan divertidas como se cuenta. Él sería mi tatarabuelo y yo tendría que llevar su apellido. Son cuatro generaciones de silencios”.

—¿Tiene puntos de contacto con otras historias?
—Esta historia tiene componentes de muchas de las familias latinoamericanas: los secretos, las cosas que no se cuentan. Es la historia de mi familia y, a la vez, las familias de esta parte del mundo.

Un hijo hubiera sido un desliz, tener 7 es amor. Ella se inventó un nombre para darles un padre ficticio, pero el apellido es el de ella. No quería hacer una novela histórica, por eso no es una cronología, hay saltos en la novela. El padre que se supone es ficticio, el cura que va a visitarlos se supone que no lo es y, al mismo tiempo, se está gestando una país que no sabe si quiere o no ser una colonia, si el padre de la patria es San Martín o es Bolívar. La familia es en la literatura, una síntesis de la sociedad también”, sostiene el autor, que investigó ocho años para estos dos libros que comenzaron como uno. “Hay muchas cosas que ocurrieron tal cual; otras, como la relación del cura y la mujer, me las tuve que imaginar porque no tenía quién me lo contara. Me encontré con un tío, que además de contar me dio fotos y cartas. Y, como con la novela anterior, me encontré con la disyuntiva de contar o no contar, como hijo no sabes, pero tu lado de escritor es un poco indiscreto.

—¿Su padre sabía?
—Era muy hermético, en algún momento se refería al cura pero como algo tan lejano que ni él quería indagar en el tema

—¿Le trajo problemas con su familia?
—Ya la novela anterior me los había traído. Los más nucleares están cerca, tal vez no la leyeron (se ríe). Lo peor que le puede pasar a una familia es tener un escritor es sus filas y lo peor que le puede pasar a un escritor es escribir para su parentela.

—¿Qué le gustaría generar con esta novela?
—Que el lector ponga en duda su propia historia familiar; a mí me interesaba eso, que construye tu psicología, tu carácter, tu forma de mirar el mundo. Uno hereda fantasmas, los temas que no se trataron, los secretos. Es ingenuo pensar que uno viene de una historia en la que se hereda cosas positivas solamente.

El autor dice que no está a favor de la literatura como catarsis y que “no podría haber escrito estas novelas sin el periodismo (el cual todavía ejerce) ni sin el psicoanálisis”.

“Los dos libros se pueden leer de manera independiente, son libros muy argentinos porque mi familia estuvo muy vinculada con este país. No hay un orden para leerlas. Le entregué a al editor 800 paginas y él me dijo ‘acá hay dos libros ; uno el de tu padre y uno más tipo Macondo’ que reescribir en España, y todos los de mi familia se fueron para ser lo que son, no creo en el karma, pero sí en las cosas que se repiten”, dice y agrega: “Madrid me ayudó porque estaba lejos, pero más me ayudó a identificar los verdaderos atributos de la historia, yo creí que era una novela sobre los hombres de mi familia, que era públicos, y luego me di cuenta de que era sobre las mujeres de mi familia, son ellas las que se tienen que bancar como dicen acá esos dobleces de esos hombres públicos”.

“Tengo la teoría que conocemos muy poco a la gente que más amamos, me interesaría generar que la gente termine de leerlo y se pregunte ‘dónde vengo’. Creo que hay mucha gente muy calmada con el relato oficial su familia, me gustaría generar esa incomodidad que los lleve a ver que hay cosas que tal vez no le contaron y que eso influye en su mundo. La familia es un círculo muy autoritario, uno no elige el nombre, la religión; y, por otro lado, es muy vulnerable, basta que haya una emergencia para que se sepa quién es quién".

—Acaba de ser padre, ¿hubiera podido escribir estos libros ahora?
—No me podría haber embarcado en la paternidad sin escribir estos libros, se activó en mí una inquietud por la paternidad que nunca había tenido y ahora la estoy viendo con mucho entusiasmo, miedo. La paternidad saca de ti cosas que nada lo podría sacar. Pero está el miedo de no estar a la altura del desafío de ser padre.

Tìtulo: Dejarás la Tierra
Autor: Renato Cisneros
Editorial: Planeta
Precio: $449

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