Pérdida de empleo y deterioro salarial, la peor tormenta sin perspectivas de mejora

Puestos de labor debajo de las estadísticas de 2015 y la corrosión de sueldos superó el 10%

Ciento veinte mil puestos de trabajo perdidos y el piso del deterioro salarial en el 10% son ejes que grafican más que el freno del crecimiento que admite el Gobierno en la mensura de 2018. Aplazan inclusive al modelo económico a la hora incluso para expertos no tan alejados de la concepción Cambiemos. Desde otras referencias se potencia lo dicho por el economista Juan Carlos Fábrega sobre que el escenario laboral todavía puede ser más complicado y que la pérdida de poder adquisitivo es pronunciada, acumulativa y no tiene tope. En la exposición del ex titular del Banco Nación y BCRA para BAE Negocios quedó claro que cualquier inyección al consumo por este rumbo económico solo alcanzará el estatus de placebo. En rango similar de evaluación y con las estadísticas que presentó la secretaría de Trabajo de la Nación, el Observatorio de Derecho Social de la CTA Autónoma determinó que si de trabajo registrado se trata la última medición arroja los valores mínimos de los últimos dos años e incluso muy por debajo de las estadísticas de 2015.

Manufacturas aparece como un sector productivo ávido de terapia intensiva

"Si consideramos el crecimiento poblacional para una evaluación más completa debemos expresar que la caída es todavía de mayor potencia e impacto", consideró Luis Campos, coordinador de dicho observatorio. A la caída interanual de los asalariados registrados del sector privado del - 1,1% se sumó un retroceso de los monotributistas en el orden del - 0,5%. "Apreciamos que solo crecen los trabajadores de casas particulares en valor del 3,3% y, en menor medida, los del sector público 0,1%", acotó. Con expectativas nulas para la contratación de empleo para el próximo trimestre, como ya anticipó este medio, el presente más crítico se vislumbra en la industria manufacturera casi en rango de pulverización. No sólo por percepciones que privilegien análisis sociológicos o específicamente del mundo del trabajo, la conclusión se asume desde los datos. La CTAA y asesores de organizaciones sindicales industriales coinciden en que la caída de ese segmento productivo no encuentra un piso y afronta los mínimos registros de la última década. A partir de informes que reportan los últimos tres años la pérdida de labor se resalta en un 9,2% lo cual equivale a 115.941 trabajadores menos. Síntomas de crisis que tampoco ocultan los empresarios pymes, en particular los que desarrollan actividades textiles, metalúrgicas o de calzado.

"No solo las expectativas están por el piso de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) sino que no hay ningún sector que apunte a liderar un proceso de creación de puestos de trabajo", señaló Campos en su análisis. A la par del deterioro en el empleo, en noviembre volvieron a crecer fuerte las suspensiones y llegaron al nivel más alto desde 2016. Si de síntomas críticos se trata al menos se exige su cuidado u observación minuciosa. "El derrumbe del salario real en el sector privado registrado en octubre superó el 10% anual. Y todas las fichas están puestas a los aumentos previstos para el primer trimestre de 2019", siempre y cuando la inflación pierda la energía que el Ejecutivo semblantea como "tranquilidad macro" no a salvo de nuevas y sostenidas tormentas.

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