El estallido de la CGT, quizás tan previsible como la suba de de la inflación, por impacto del dólar y otras delicadezas, semeja a las escenas finales de la película "El Club de la Pelea". Para quienes no la disfrutaron todavía hay que contar entonces que una ciudad estalla en secuencia progresiva y dinámica ante la mirada del protagonista y su muchacha. "Me conociste en un momento muy extraño de mi vida", expresa allí el personaje que interpretó Edward Norton.

Desde esa metáfora a horas del 21F esa convocatoria realza sobre todo el universo de los trabajadores. Sin ingenuidades se ponen en juego muchas cosas, y sobre todo poder. Así, el Gobierno busca aislar a Hugo Moyano y adherentes, éstos se debaten para plantarse como la última frontera.Incluso se puede agregar al escenario la sentencia del premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz respecto de que "el 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean. Por ello, deducimos que "el mérito" no tiene ningún valor". Stiglitz no estaría alineado a fuerza de izquierda alguna o a brote kirchnerista, salvo mejor información sobre el especialista. Es necesario considerar que la pelea Moyano y asociados versus Gobierno y asociados se desarrolla -además de los cruces mediáticos picantes- más allá de los fondos de obras sociales, paritarias con fórceps, lealtades, traiciones y fondos de amigos en Andorra.

Esta marcha que la familia camionera se puso al hombro, con aliados entusiastas y músicos invitados, abarca también a la global meritocracia como parte de la puja. Y las malas noticias para los que se convoquen en la 9 de Julio el miércoles es que aún con los discursos más encendidos, salvo milagros bíblicos, no habrá cambios sociales de fondo. “Sucede que es vital expresar la oposición con esperanza, qué nos queda si no lo hacemos”, expresó el ex diputado y titular del Banco Credicoop Carlos Heller. Abarcó la definición de Stiglitz y la rebelión sindical en desarrollo.

En torno al 21F se resumen, en favor y en contra, las opciones para plantarse ante el modelo económico y en su defensa, mantener la confianza de la ciudadanía afín con el Ejecutivo. Otros pretenden tomar aire a la sombra de perder por poco o asumir el reclamo sin evaluar riesgo. A dos trazos generales van las actitudes del mundo sindical argentino, diálogo o freno hidráulico como el que aminora y detiene a un camión. Todo sobre los egos de los que por lo general pocos mortales pueden superar, corresponde decirlo. La placa roja debería resumir también que hay luces de alerta sobre posibles incidentes en la concentración (ver recuadro). “El Gobierno debería admitir que los infiltrados también comprenden un empleo registrado en su modelo político a la par de la importación de balas de goma”, ironizan ayer desde fuentes convocantes a la movilización.

Hugo Moyano, afirmó que el hervor de estos días se debe a que el gobierno ‘no cumplió’ promesa alguna y a esta altura ‘dialogar no sirve’, al tiempo que negó que la haya propiciado para contrarrestar las demandas judiciales en su contra. El también presidente de Independiente, que se había emocionado el 29 de abril de 2016 en la convocatoria por la ley antidespidos en discurso/ despedida y recibió en agosto de ese año galardones al asumir el triunvirato de Juan Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer, estas semanas volvió a calzar guantes para enfrentar al Gobierno y otorgó más notas que en los últimos dos años.

Tácito el “de qué lado estás” que traza/renovó zanjas entre los sindicatos, la previa a esta lucha viene de lejos y cerca, tuvo palabras y sonidos previos en el referencial Coloquio de IDEA 2017. A Mar del Plata asistió el empresariado con nómina estelar y varios dirigentes obreros. Pablo Moyano no dudó en considerar que la bajada de línea patronal definía ese cónclave “de la reunión de todos los que quieren cagar a los trabajadores”. Se lo dijo sin metáfora alguna a este diario. La postdata elegante respecto a la presencia de la CGT en La Feliz, fue considerala “institucional” para amplio público, sin embargo el mensaje interno llegó a destino. Meses después de la gran convocatoria de IDEA, Pablo Moyano acudió otra vez al verbo descomer para defi nir que los que no adhieren al 21F “son cagones”.

Sin exabruptos que Juan Schmid haya admitido que pensó en renunciar con el fallido paro contra la reforma previsional y hoy asuma que Azopardo no tiene futuro inmediato, completan el panorama de los convocantes a rebelarse.

Diáspora

Es siempre tentador acudir al paralelo “fútbol/sindicatos”, incluso a la hora de alguna mirada para lo que vendrá después del miércoles. Esta vez la metáfora deportiva no se expresa en relaciones de poder o desborde de violencia, la cuestión asoma temporal: cada vez más futboleros privilegian logros de su club, ante la opción de elegir la coronación de la Selección Nacional. Tal sinergia se expresa en la CGT donde varios sindicatos toman distancia de la camiseta inclusiva, solidaria e histórica de Azopardo en preservación de su status quo.

La “resistencia” a la meritocracia sindical por llamarla de algún modo, busca su destino y cercanía entre socios que no se tributan confianza a pleno. Las últimas movilizaciones y paros son prueba considerable. Ya no los une ni el espanto al liberalismo económico, en versión recargada respecto a los 90. Algunos se abrazan a considerar que es “lo que pasa en el mundo”. Otros prefieren acudir a las columnas básicas del modelo sindical criollo y dar pelea.

La resultante vislumbra que habrá una central dialoguista y reverdecerá el MTA o estructura similar con la Corriente Federal (CFT) que entona entusiasmada el tango “Volver” a fuentes que consagraron en los 90. Dos de las CTA, movimientos sociales como invitados especiales y Hugo Moyano en la versión del eterno retorno a lo Rocky Balboa completan ese staff.

Más referencias al camino recorrido para llegar al punto grieta, en aquel el discurso de Hugo Moyano del 29 de abril de 2016, fue más crítico del kirchnerismo pasado que de Cambiemos, pero avisando que regresaría si las circunstancias requerían de su presencia.

Eso ocurrió horas antes del veto presidencial a la ley Antidespidos, en Cresta Roja, con Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, más trabajadores con semblante resignado. Ese día se arrojaron algunas semillas del escenario actual. Epílogo adicional, la ley se vetó y la recuperación de la avícola todavía tambalea, algunos empleados o despedidos cortan las rutas de tanto en tanto otros siguen bajo premura de resignación y temor al desempleo.

Con una CGT sin hinchada quedan sindicatos grandes con mejores registros de supervivencia y los chicos condenados a buscar algo de sobra y oxígeno. ¿Datos duros? Las paritarias libres que pregona el Presidente Mauricio Macri de máxima implican algo de movimiento con tobillera electrónica de control. Ante cualquier duda consultar por la Asociación Bancaria (AB) y la oferta del 9%, “a pedido de la Casa Rosada” se excusan los bancos. Ese tope ya lo aceptaron con foto incluída algunos gremios dialoguistas como municipales porteños y trabajadores de obras sanitarias, otros pactarán en horas más.

Cada uno es cada cual

El “dialoguismo” con el triunviro Héctor Daer a la cabeza de las reflexiones públicas, consideró y considera que el divorcio de Azopardo no admite más que alguna audiencia conciliatoria de esas que se convocan por protocolo pero cuando de vínculos muy poco o “nada más queda”.

“No estoy solo” le dijo el sanitarista a este diario hace semanas, desde la lógica irrefutable en cuanto a que los jefes de la UOCRA, UPCN, Mercantiles, la UTA, Obras Sanitarias y otros lo respaldan. Esas organizaciones, cumplido la evaluación de posibles daños “de la fractura de la fractura”, se quitaban un peso de encima al estar diferenciados de las huestes que capitanea Moyano.

No esperaban, si bien o saborearon como plato frío, que luego de los disparos mediáticos de Luis Barrionuevo, en Mar del Plata y la mesa de Mirtha Legrand, sumados a la convocatoria del triunviro Carlos Acuña desde el programa de Santiago Cúneo en Crónica Televisión, donde calificó a Daer como semblanzas directas y en el tono de carnero, ese mismo dirigente comunicara que no estaría su organización en el 21F. Se ironiza, en coincidencia desde dialoguistas y moyanistas y aliados que el estacionero, afín al gastrónomico, apeló al tópico “vayan ustedes que yo respaldo”. Lance de compleja justificación, aún con documentos críticos del barrionuevismo respecto a coyunturas políticas.

En medio de la tormenta imperfecta del triunvirato, donde se sumó su hermano Rodolfo (Alimentación) para salir al cruce de los que movilizan “por un capricho de Moyano” según expresó el referente industrial en defensa sanguínea y estratégica, Héctor mantiene posibilidades para liderar todavía a quienes concreten una nueva central obrera sin contrapesos. Desde su habilidad para dejar mensajes públicos resumió que si la secretaría general compartida se agotó ‘hay que hacer un congreso de la CGT y nombrar una nueva conducción’. En los pasillos de Azopardo pero sobre todo en Sanidad consideran “que rompan ellos”.

Dos de las tres CTA con Hugo Yasky y Pablo Micheli, los movimientos sociales con el protagonismo de Juan Grabois también estarán en la 9 de julio, privilegian el sentir popular afirman con cualquier circunstancia que los diferencie de Moyano. Incluso al mensurar que los medios los tendrán de blanco privilegiado marchen, no marchen o cualquier otra variante.

Algún referente de la CTA incluso confiaba en off una frase ilustrativa “nos sorprendieron para bien Hugo y Pablo, pensábamos que podían bajar la apuesta, pero la subieron en tono desafío”, revelaron a este medio mientras preparan su tropa y discursos para el palco.

En los dialoguistas con perfil propio el jefe de la Unión Ferroviaria Sergio Sasia apeló a recortes periodísticos y archivo web para poner sobre la mesa una tesitura que aseveran no debe sorprender. “Siempre dijimos que la CGT tiene que tener una conducción única”, consideró el titular de la UF. A esa definición le adosa también la necesidad de definir un programa orgánico, la participación por medio de las propuestas, la convocatoria al Consejo del Salario para solidificar el rango paritario todo más capacitación profesional y recuperación del sector en ese sistema de transportes para pasajeros y cargas.

Sasia, superados tramos de turbulencia en el Movimiento de Acción Sindical (MASA) le expresó a este diario que ese bloque de sindicatos tiene la misma tónica que ofrecen los ferroviarios respecto al 21F.

El mañana

Hay crueldad manifiesta entre jefes sindicales para algunos pares de sindicatos más pequeños o cuya actividad sufre la corrosión global de los mercados. Emerge desde esa injusta área, donde tampoco se descartan envidias o egos, y con su reflexión por estas horas el canillita Omar Plaini. Fue el primer blanco de la embestida disciplinadora del Gobierno, que tuvo luego que retroceder en la intervención al Sindicato de Canillitas. Respetado por muchos cercanos y adversarios, Omar Plaini legitimó cada tramo de la convocatoria del 21F pero expresó que la única salida a futuro inmediato para el movimiento obrero es revisar la ingeniería y superestructura del movimiento, frente a la globalización liberal. ‘No tengo dudas, con los reclamos de la clase trabajadora corresponde ser solidario y en este caso no solo abarcamos la iniciativa de Camioneros, muchos sindicatos sufren la coyuntura actual. Será una convocatoria multitudinaria en proporción directa a la preocupante situación económica y social que sufrimos los agrentinos’. El titular del Sivendia también recordó que ‘no es un secreto’ que la Casa Rosada en su estrategia pretenda llevar al ‘máximo grado de debilidad a las organizaciones sindicales’. El disciplinamiento del Gobierno a los sindicatos que incluye el respaldo al ministro de Trabajo Jorge Triaca, no cesó y se incrementa vía medios para jugarle a Moyano y asociados los dardos visibles e invisibles de ofrecerlos ante la opinión pública como “el lado oscuro de la fuerza”. La historia señala también que en esa grieta los Camioneros y aliados no han evitado pulseadas, bajo la síntesis compartida de que “basta para muestra que muchos cuando ven a un morocho con zapatos nuevos, preguntan de dónde los sacó y si en cambio está descalzo, miran para otro lado”.

En la riqueza de la vida interna de las redacciones, para la discusión de sumario, el jefe de la sección política de Crónica Gabriel Calisto ofrecía un ángulo para considerar: “el desafío para pasado mañana es que a la renovación estructural que se plantea hoy, hay que reformular mecanismos e incluso considerar que ni siquiera la dinámica generacional podrá encarrilar al movimiento obrero frente a los cambios del mundo del trabajo”.