La previa de la movilización del 21F no sabe de feriados ni freno a las sorpresas. En la víspera el triunviro de la CGT Carlos Acuña dejó atrás su convocatoria a marchar en protesta a respaldar a la solidaridad de una esquela. "No vamos a movilizar pero apoyamos el reclamo porque es razonable", le dijo el jefe del gremio de Estacioneros, enrolado en el barrionuevismo al programa Toma y Daca de Radio el Mundo.

Apeló a la adhesión kirchnerista para alejarse de la convocatoria, lo cual dentro del sector sindical aliado al camionero no lo rescata de desaire alguno. Pablo Moyano que apuntó con dureza a Héctor Daer y Carlos West Ocampo (ver recuadro) no se guardó un tiro libre indirecto a Acuña. "Ya lo decía Evita, le tengo más miedo al frío de los corazones de compañeros que se olvidan de dónde vinieron que al de los oligarcas, expresó el también vicepresidente de Independiente.

El dirigente de estacioneros se excusó por la participación kirchnerista

Desde las cercanías de Héctor Daer repasaban el adjetivo "carnero" con el cual Acuña lo había calificado para consultar si ahora el compañero de conducción en Azopardo haría llegar disculpas.

Mientras que los no alineados pero adherentes al diálogo lamentan cada dime y direte interno de la CGT. "Nos lima a todos, nadie gana en este contexto", se lamentaron dos jefes gremiales a BAE Negocios. ¿Quiénes quedan junto a la convocatoria moyanista? Las CTA de Hugo Yasky y Pablo Micheli, la Corriente Federal (CFT) de Sergio Palazzo, Héctor Amichetti y Horacio Ghilini, los movimientos sociales donde realza la CTEP de Juan Grabois y agrupaciones de Izquierda.

Entre los adherentes al 21F la posición de Acuña es de mínima "inexplicable", incluso al plantear la "incomodidad" de conviencia con el kirchnerismo. Apelan como ejemplo en contraposición a los primeros amagues de unidad del peronismo como también a lo que expresó Hugo Moyano respecto de compartir "un cafecito" con Cristina Fernández como un hecho probable. Desde el "dialoguismo cegetista" se jactaron también de haber anticipado la jugada de verano de Luis Barrionuevo. Asomar como francotirador mediático y guardar recato a la hora de las decisiones concretas. Recordaron que "ya pasó cuando en 2016", cuando "se alejó minutos antes" de una protesta por la ley antidespidos.

“Esto nos lima a todos, nadie gana en este contexto”, señalaron dos jefes gremiales

Con menos impacto mediático -pero también subrayado- quedó la abstención a movilizar de Víctor Santa María (Suterh) que había ocupado el lugar de Héctor Daer, en la mesa del consejo directivo que votó a favor de la movilización en Azopardo.

Rumbo al 21F serán especulaciones, dardos y chicanas entre sectores beligerantes, no es secreto. Tampoco la certeza de "dialoguistas" que se quitaron lastre de encima y en simultáneo las cuentas que anoche mismo trazaban sobre papel en Camioneros. "Pensamos movilizar entre 90.000 y 100.000 personas, 70.000 los movimientos sociales y otras tantas la Corriente y las CTA". En el envite desafiante se preguntaban a viva voz. "Y de qué se van a disfrazar si convocamos más de 200.000 al acto". Las apuestas aún simbólicas se abrieron rumbo a la movilización a la 9 de Julio.

“Firmaron la reforma de Menem”

Pablo Moyano no se privó de disparar munición gruesa contra algunos detractores de la protesta del 21F. “Carlos West Ocampo y Hector Daer firmaron la reforma laboral en el gobierno de Carlos Menem cagando a los trabajadores, y la historia se repitió con De la Rúa” y acotó: “Nosotros con muchos dirigentes a la cabeza impedimos que se apruebe la reforma laboral que quería instalar este Gobierno”. En tono desafiante remarcó que “no hay excusas, hay que poner todo, esto es de los trabajadores y si no peleamos por el laburante, no peleamos por nada”. Moyano también confirmó que presentarán una denuncia ante la OIT por persecución gremial.