El aumento del inmobiliario rural por arriba del 50% aprobado la semana pasada y cuyas primeras boletas se vencerán en marzo de 2018, sigue dando que hablar entre los productores bonaerenses que ya se animan cada vez más a lanzar una protesta en diciembre próximo si la gobernadora María Eugenia Vidal, a quien le enviaron un pedido de audiencia para buscar dar marcha atrás con el incremento.

“La gente está muy enojada y ya se esta hablando de paros y protestas frente a lo que el campo considera un ninguneo por parte del gobierno del provincial por la desigualdad para con el sector”, señaló a BAE Negocios, el presidente de Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), Matías de Velazco.

El dirigente adelantó además que la semana que viene su entidad definirá los pasos a seguir en un reunión que mantendrá con las rurales en la localidad de Trenque Lauquen, pero reconoció que “los demás representantes de la mesa de enlace coincidieron en lanzar una protesta”.

Por lo pronto, los ruralistas decidieron pedir una audiencia con la gobernadora para explicarle lo “irracional” de la medida y de esta forma “buscar una marcha atrás en el aumento”.

En un comunicado, las entidades resaltaron que las bajas de ingresos brutos y sellos no llegan a morigerar el alto impacto del inmobiliario y advirtieron que otra vez el campo es tomado como una fuente inagotable de financiación fiscal, estimando de manera equivocada su verdadero poder de contribución impositiva, siendo que paga más impuestos que otros sectores de la economía. Además reclamaron la declaración de emergencia agropecuaria para los partidos que no se firmaron nunca.