En la dimensión infinita de las grietas que pintan el esquema del mundo sindical, las 62 Organizaciones Peronistas sumaron un nuevo capítulo. La agrupación considerada como el brazo político del justicialismo y que nació en 1957 tras el congreso normalizador convocado por la CGT tiene hoy tres ramas claramente definidas.

Una está liderada por Ramón Ayala, titular de Uatre, quien continúa por el camino que marcó Gerónimo Venegas: afinidad con Mauricio Macri a tal punto que se autodenominan como "la pata sindical de Cambiemos" y con línea directa con la ex cartera laboral hoy devenida en secretaría de Trabajo al comando de Jorge Triaca. La adhesión se certifica en la banca que ocupa en la Cámara baja el diputado Pablo Ansaloni, dirigente de Uatre y miembro del Partido Fe, creado por Venegas e integrante de la alianza gobernante. Otra vertiente tiene, como cabeza, a Horacio Valdes máxima autoridad de la organización que agrupa a los trabajadores del vidrio (Soiva) y además secretario general de las 62. Dato no menor: sus oficinas se encuentran en Matheu 130, la sede del PJ Nacional. "Somos peronistas. Los únicos opositores a este Gobierno", se jactaron ante la consulta de BAE Negocios. En ese bloque se destaca el titular de Farmacéuticos y Bioquímicos Marcelo Peretta quien integra a su vez la falange del Frente Sindical para el Movimiento Nacional que lideran Hugo y Pablo Moyano.

Solo quedó Luis Barrionuevo. El histórico dirigente gremial estuvo algunos meses al mando del Partido Justicialista, hasta que la Justicia decidió que José Luis Gioja regresara al cargo, con la recuperación del mando matizada con la demora en la entrega de las llaves de la sede. El gastronómico emitió un comunicado el último martes. En ese escrito que tuvo el aval de la CGT -pero sin la firma de los triunviros- invitó a "todas las organizaciones confederadas" a participar de la "normalización de las 62 Organizaciones Gremiales Justicialistas" el próximo miércoles en la sede de la UOM.