El juez federal Claudio Bonadio envío ayer a juicio oral y público a la ex presidenta Cristina Fernández, al detenido ex secretario general de la Presidencia Carlos Zannini y al ex canciller Héctor Timerman, acusados por el encubrimiento agravado a ciudadanos iraníes prófugos por el atentado a la AMIA en 1994.

La actual senadora está procesada con prisión preventiva en esta causa iniciada por la denuncia del fallecido fiscal Alberto Nisman, pero permanece en libertad gracias a sus fueros parlamentarios.

Bonadio dio así por cerrada la investigación y la envió a sorteo de un Tribunal Oral, que deberá juzgar a la ex presidenta y otros doce acusados en esta investigación, a raíz de la firma del Memorándum de Entendimiento entre Argentina e Irán.

El juez entendió que todos deben ser juzgados por "encubrimiento agravado, abuso de autoridad y estorbo de un acto funcional" aunque advirtió que será el Tribunal el que establezca si pudieron cometerse delitos más graves, como traición a la Patria.

Bonadio había procesado a los acusados por este delito, pero la figura fue revocada por la Cámara Federal porteña cuando confirmó su fallo de manera parcial.

Por su parte y en relación a Cristina, ayer mismo trascendió que Aníbal Ibarra, quién había asumido su defensa la semana pasada en reemplazo de Graciana Peñafort y Alejandro Rua, desistió de continuar haciéndolo. "Motiva esta decisión la información de que han puesto en marcha una operación mediática y política para golpear a CFK utilizando -una vez más -la tragedia de Cromañón a esos fines", señaló Ibarra desde su cuenta de Twitter.