El ex vicepresidente Amado Boudou sostuvo ayer que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y su familia son quienes sufren persecución y aseguró no tener miedo "de nada, salvo de Dios", al hablar de su situación judicial tras notificarse en Tribunales de la excarcelación y la caución juratoria que se le impuso.

"Juré que no me iba a escapar, como puso en la tapa un medio", ironizó en la puerta de Comodoro Py 2002 luego de terminar el trámite de rutina de firmar la notificación de excarcelación y caución juratoria que le impuso el viernes último la Cámara Federal porteña al concederle la excarcelación.

El ex vicepresidente estuvo 70 días preso en la cárcel de Ezeiza desde que el juez federal Ariel LIjo lo detuvo el 3 de noviembre pasado por supuestas maniobras para entorpecer la investigación en el marco de acusaciones de lavado de activo y enriquecimiento ilícito.

"Miedo no tengo de nada, salvo de Dios. Voy a enfrentar algo muy lindo, que es criar unos hijos; nadie te prepara para estas situaciones", dijo, para luego asegurar que está "convencido" de todo lo hecho en su gestión pública, al tiempo que no se consideró un "perseguido".

"Si hay alguien perseguido, es Cristina Fernández de Kirchner. Ella y su familia, que están sufriendo un embate monstruoso, pero no es una cuestión de personas sino de los doce años (de gestión del Frente para la Victoria)", dijo en referencia a los gobiernos de los cuales fue parte.

"Nunca hubo doce años de un gobierno nacional y popular que defendiera el consumo interno, a los jubilados, la industrialización", insistió y definió como "casos individuales" los de ex funcionarios kirchneristas procesados por actos de corrupción.

"No puede haber presos políticos, le pasó al gobierno anterior, pero le puede pasar a este", señaló finalmente.