El ex dueño de la constructora IECSA y primo del presidente Mauricio Macri, Angelo Calcaterra, confesó ayer ante el juez federal Claudio Bonadio que realizó pagos ilegales al gobierno kirchnerista y se sumó al grupo de empresarios "arrepentidos" que quedaron en libertad. Durante la jornada, otros empresarios declararon en el mismo sentido y recuperaron la libertad como "arrepentidos". En tanto, fue detenido Héctor Zabaleta, ex directivo de Techint y hombre del confianza de dueño del grupo, Paolo Rocca.

Calcaterra se presentó voluntariamente en los tribunales federales de Comodoro Py para declarar como "imputado colaborador" en la causa por los cuadernos con detalles del presunto pago de sobornos por la obra pública al Gobierno anterior: dijo que efectivamente ordenó desembolsos en negro pero no a modo de "retornos" por las obras concedidas a su empresa sino en medio de "aprietes" de Baratta para financiar las campañas electorales del kirchnerismo en 2013 y 2015.

Tras su testimonio, Calcaterra dejó los Tribunales en libertad, lo mismo que ocurrió con el ex CEO de IECSA Javier Sánchez Caballero, detenido desde el miércoles y ayer excarcelado también bajo calidad de "arrepentido".

"Yo le daba la plata a Sánchez Caballero, él pagaba por orden mía", dijo Calcaterra en su declaración ante Bonadio y, si bien avaló los domicilios anotados en los cuadernos del chofer Oscar Centeno como lugares de pago, sostuvo que los montos eran inferiores a los allí registrados.

El tercer empresario que se ajustó a la nueva figura penal para aportar información a cambio de reducción de la pena fue Juan Carlos de Goycoechea, entonces director de Isolux Corsán en el país, quien también fue beneficiado con la excarcelación.

Su abogado, Juan Araoz de Lamadrid, reiteró la estrategia y señaló que su defendido fue víctima de extorsión y no conformó una asociación ilícita, ya que era presionado con los pagos para que se destrabaran los certificados de obra de la usina de carbón de Río Turbio. "No eran siempre los mismos montos, pero siempre se relacionaban a un espacio de campaña. Era una extorsión que hacían los funcionarios", insistió el abogado.

Por la tarde, el empresario Héctor Zabaleta, ex directivo de Techint, fue detenido por efectivos de la Policía Federal en una vivienda ubicada en la calle Pareja al 4375, en el barrio porteño de Villa Devoto. El hombre, de 72 años, era uno de los principales colaboradores de Paolo Rocca, dueño de la firma internacional, y figuraría en los escritos de Oscar Centeno, ex chofer de Roberto Baratta.

Durante la jornada, además, declararon en el mismo sentido otros dos empresarios que figuran en los cuadernos, Alejandro Ivanissevich de Emgasud y Manuel Santos Uribelarrea de MSU, mientras que Bonadio ordenó la detención de un tercero que se negó a dar su testimonio en el juzgado.

Se trata del empresario Rodolfo Poblete, del Grupo Romero, una de las personas a las que el magistrado le iba a tomar indagatoria este martes en los tribunales de Comodoro Py, pero que aún no tenía pedido de prisión preventiva.

Ivanissevich y Uribelarrea, en tanto, también declararon que los aportes para la campaña del FpV se los había pedido Baratta. Según detalló Uribelarrea, en 2015 Baratta le reclamó 100 mil dólares y él los pagó en tres cuotas, una antes de las primarias y las otros dos previas a las generales: además, dijo haberse sentido "presionado" para realizar ese pago, algo de lo que también ratificó en su indagatoria Ivanissevich.

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