El secretario general de la UOM, Antonio Caló, realzó que esa organización es hoy "más cegetista que nunca" sin perjuicio de reivindicar la decisión de retirar al representante metalúrgico, Francisco "Barba" Gutiérrez, de la secretaría de Interior de Azopardo. En el plano sindical del país la decisión tuvo alto impacto. "La CGT para la UOM es presente y futuro. Resolvimos retirar al hombre de la conducción pero no nos vamos. Vamos a estar en las reuniones, somos más cegetistas que nunca", le resaltó Caló a BAE Negocios en la sede metalúrgica de Villa Lugano, tras una reunión. Expuesto con el mismo énfasis, tanto en la deliberación como en los dichos del secretario general se ratificó el disgusto metalúrgico con la conducción actual de Azopardo por la tesitura decidida ante la reforma previsional. "Siempre respaldamos a la conducción pero cada uno se tiene que hacer cargo de sus actos. No se entendió eso de hacer un paro a las 12 del mediodía. Cuando se cortaba al mediodía, siempre, era para movilizar".

El capítulo de jubilados, pensionados y beneficiarios de AUH es un tema de alto impacto para ese sindicato industrial, va de suyo que la medida de fuerza del lunes hizo eclosión a disgustos que tanto Caló como otros referentes venían "asimilando" y detonaron a la luz pública.

Incluso el mismo Gutiérrez, cuando se retiraba de Lugano, le remarcó a este diario que la UOM "no se alineará en otro sector", ante la pregunta concreta sobre un eventual alineamiento a la Corriente Federal (CFT) que lidera Sergio Palazzo. La confusa medida de fuerza del lunes es una herida abierta para la cúpula metalúrgica que ayer deliberó y compartió un asado. "Siempre los paros son de 0 a 0. Tomaron esta decisión pero yo no compartía la medida. La CGT tiene que estar en defensa de los compañeros jubilados que están desamparados. Con esta ley perjudican a los jubilados de hoy y a los que se jubilan mañana", dijo Caló y apuntó a la Casa Rosada desde una pregunta. "¿Por qué el Gobierno no le pidió más a los empresarios para zanjar este problema?". Los metalúrgicos sostienen que Cambiemos, en el nombre de "sanear economías", en realidad alienta el retorno de las AFJP o sistemas similares, al estilo Chile. El jefe de la UOM consideró que la reforma previsional era el eje y tema del momento y ameritaba una reacción contundente. Sobre el resto del paquete de reformas incluso consideró que el capítulo de modificaciones laborales todavía "está guardado" y acotó: "cuando llegue el momento lo vamos a discutir". Ante la inocultable diáspora sindical a la hora de actitudes ante el Gobierno, Caló prefirió remitirse al sindicato que comanda, incluso a su historia, respecto de alinearse por fuera de la CGT y enfatizó. "La historia de la UOM no la voy a rifar yo. Estamos hablando de una historia que nos honra donde están hombres como Vandor (Augusto Timoteo), Rucci (José Ignacio) y Lorenzo (Miguel)".

Dentro del segmento dedicado a números para tamizar la realidad del sector industrial, Caló detalló que dentro de los 80.000 empleos registrados que se perdieron desde 2015, los metalúrgicos tuvieron desde ese año y hasta 2016: 30.000 bajas y este año "se perdieron 4.000 puestos de trabajo y registramos 7.000 ingresos".

Respecto del debate el referente de sindicalismo industrial resaltó que en la UOM "hablan todos y eso pasó en este encuentro" para agregar hay un principio básico: "cada uno tiene que hacerse cargo de sus actos, es obligación para los dirigentes no solo sindicales".

El tono del mensaje ilustró algo más que la situación metalúrgica, "porque a la gente la plata no le alcanza". Y una postdata: "El futuro del país siempre está complicado. Es incierto. Esto es día a día".