El deseo de la cúpula radical de llegar a las elecciones nacionales con un frente electoral ampliado deberá encauzarse hacia otra dirección. Más que el apremio por el plazo para la inscripción de alianzas, que vence mañana, las dificultades para acordar con otros espacios políticos reside en la falta de interés de la dirigencia de la Alternativa Federal por dar el salto a las filas del oficialismo. En la Casa Rosada apenas se ilusionan con incorporar a algún que otro referente peronista, no tanto para sumar votos sino con el objetivo de mostrar apertura en el terreno discursivo.

Los funcionarios del Poder Ejecutivo nacional más cercanos a la postura del radicalismo plantean que se tendría que haber empezado mucho antes a negociar con el PJ para acordar una coalición superadora de Cambiemos; por el contrario, quienes ven con recelo el reclamo que surgió de la última convención radical sostienen que no "hay que desvirtuar" lo que es la alianza que integra PRO, la UCR y la Coalición Cívica- ARI, pero sobre todo admiten que "no hay quien quiera sumarse" en el contexto actual.

Casi como una formalidad, esta semana desfilarán por Balcarce 50 los gobernadores Gerardo Morales, de Jujuy; y Alfredo Cornejo, de Mendoza, para replicar el pedido de agrandar el espacio político, que a estas alturas no es otra cosa que tentar de algún modo a los mandatarios provinciales, Juan Schiaretti, de Córdoba; y Juan Manuel Urtubey, de Salta; y al senador nacional Miguel Ángel Pichetto, quien por estas horas es visto dentro del macrismo como un buen candidato a vice del presidente Mauricio Macri.

Algunos reconocen que la búsqueda empezó tarde, otros dicen que “no hay quien quiera sumarse”

"Ninguno de los de Alternativa Federal puede aportar muchos votos, pero en el caso de Pichetto podría ser un buen postulante a vice en la etapa que viene, en un segundo gobierno de Cambiemos, donde será necesario acordar con los gobernadores y negociar con el peronismo para sacar las leyes", apuntó a BAE Negocios una alta fuente gubernamental. Sin embargo, son muchos los postulantes para compartir la fórmula con el jefe de Estado. Ni el radicalismo tiene asegurado ese lugar. Es más factible que sea una figura de otro ámbito, filo radical, la que forme parte del binomio que un dirigente orgánico del partido.

Panorama
Con el cierre de la inscripción de alianzas, en el Ejecutivo nacional esperan tener más herramientas para ver cuál es el margen de maniobra que tendrán para el armado electoral a nivel nacional. No sólo conseguirán "la primera foto oficial de cómo quedará configurado el escenario político" -según señalan en el oficialismo-, sino también tendrán un panorama más claro de dónde buscar dirigentes sueltos dispuestos a abandonar el rol de opositores.

Al ex ministro de Economía Roberto Lavagna lo dan por descartado. Desde Cambiemos sostienen que el economista "está decidido a presentarse sólo para quedarse con la ancha avenida del medio, más ahora que (Sergio) Massa podría cerrar con el kirchnerismo". Ni siquiera la buena relación que mantiene con Morales será suficiente para acercarlo a la alianza gobernante.