El 21F fue punto de inflexión en la estrategia que trazó Camioneros respecto a la "resistencia" contra la política económica del Gobierno. La tónica continúa y el fin de semana lo confirmó el encuentro que mantuvo el adjunto del sindicato de choferes y secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano, compartió con monseñor Marcelo Sánchez Sorondo, titular de la Pontificia Academia de Ciencias, y el referente de la ONG Alameda y legislador porteño Gustavo Vera.

El dirigente camionero destacó lazos con la Santa Sede. Entre los últimos contactos hubo una visita cuando Francisco recibió a un trabajador de recolección de resiudos que sufrió un grave accidente. "Ahí le dijimos al Papa que íbamos contra la reforma laboral y cumplimos". La reunión con Sánchez Sorondo versó sobre el valor de la encíclia Laudato Si. Para esta ocasión, además de desarrollar una charla con más de un centenar de trabajadores de su organización, Moyano se encargó de realzar el acompañamiento a los trabajadores que define al Papa. Sánchez Sorondo, por su parte, destacó la labor social que activa con énfasis el Vaticano por el bienestar y respeto de todos los trabajadores del mundo. También consideró que en la encíclica Laudato Si se plantean puntos fundamentales en salvaguarda del respeto al hombre en su condición de trabajador. "El Papa no cedió a las terribles presiones y sostuvo que se debe cambiar la matriz energética mundial en base al petroleo y el carbón que está destruyendo el planeta, nuestra única casa", reseñó considerando que la misión pastoral de Francisco tiene alcance mundial y para los argentinos "ese debe ser motivo de un orgullo especial".