El inicio de la paritaria 2019 de Camioneros llegaba con pronóstico de tormentas y sobre todo por las sombras que el sindicato avizora en rigor de la flexibilización laboral. No obstante además de romper el hielo tanto la Federación Nacional de Choferes de Camiones como la patronal Fadeeac encontraron una vía de diálogo fluído. En algunos borradores se vislumbró incluso un acuerdo corto por el 23%, revisión a enero del año próximo y macerar el tradicional bono cuya cotización para Hugo y Pablo Moyano en tiempos de crisis asciende al 20%. En ese trazo se asimila un párrafo del comunicado oficial del sindicato respecto a la tónica del debate salarial: "esta federación dejó en claro que no cederá en la entrega de ninguna conquista laboral ganada a través de la lucha de los trabajadores y rechaza, una vez más, cualquier intento de reforma laboral", señaló el gremio.

En la siempre referencial puja, incluso que para la versión 2018 rompió el techo de hormigón que estableció el Gobierno sobre paritarias, el adicional de este año está circunscripto a la inquietud ostensible de empresarios, beneplácito del Gobierno mediante para bajar decibeles de derechos. Si un matiz faltaba a Camioneros para semblantear el clima previo fue el mensaje presidencial del 20 del corriente en Rosario cuando Macri habló de "privilegios" y no derechos laborales mucho más con el adjetivo de "mafia del transporte" y la cita puntual a los Moyano.

La negociación a nivel nacional continuará durante esta jornada, tras el cuarto intermedio definido según fuentes de Camioneros en sede de la cartera laboral. También desde ese gremio recordaron que la edición 2018 de su paritaria tuvo artillería pesada por parte de la Casa Rosada en ámbito de la justicia, "ni siquiera allí nos pusieron freno hidráulico", resumió uno de los dirigentes de la Federación. La acotación de que incluso en los tiempos de sindicalismo de guerra con la gestión kirchnerista dejaron de sellar un pacto favorable a todos los trabajadores.