Tras días de tensión interna en Cambiemos, la líder de la Coalición Cívica- ARI, Elisa Carrió, volvió ayer a hablar de sus socios de la UCR y aseguró que "algunos nunca supieron lo que es ser radical y ahora se enojan" con ella.

Luego de que el presidente Mauricio Macri cenara el martes en Olivos con la cúpula de la UCR, Carrió estuvo en Jesús María, Córdoba, y resaltó: "A los radicales les encanta cenar con Macri y sacarse fotos". Esa misma noche la diputada difundió una fotografía de ella en un restaurante con el mensaje, "Qué chistoso este bife de chorizo", al tiempo que mencionó al jefe de Gabinete, Marcos Peña, y al jefe del interbloque de Cambiemos de la Cámara baja, Mario Negri.

En ese momento, Cornejo, Negri, los gobernadores de Corrientes, Gustavo Valdés, de Jujuy, Gerardo Morales, el senador Ángel Rozas, y el mendocino Ernesto Sanz, se encontraban compartiendo una cena con el Presidente, acompañados por Peña, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el de Hacienda, Nicolás Dujovne.

La pelea interna comenzó cuando la diputada chicaneó a los radicales y dijo que los manejaba "desde afuera", motivando una dura respuesta oficial de la UCR, que la acusó de hacer "stand up".

Además, apuntó a los gobernadores por la discusión del Presupuesto 2019 y afirmó que antes no eran "tan machitos" para reclamarle a la ex presidenta Cristina Kirchner. En una visita a la Sociedad Rural de Jesús María, la legisladora consideró que los mandatarios provinciales tienen que apoyar el Presupuesto porque de lo contrario "no tendrán obras".

A su mejor estilo, continuó con la saga de las "propinas". A través de su cuenta de Twitter, Carrió difundió una fotografía suya en la que se la veía dejando una propina de 200 pesos. "Me reivindico de la propina de La Plata", afirmó la legisladora, luego de haber admitido que había dejado los 5 pesos.