La Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) de Chile informó ayer que sancionó con la clausura definitiva al proyecto minero Pascua Lama, de la canadiense Barrick Gold, además de aplicarle una multa de u$s11,52 millones.

Pascua Lama es un proyecto para explotar oro y plata que involucra territorio de Chile y Argentina, que supone para Barrick Gold una inversión de u$s8.500 millones y que según su planificación original debía entrar en producción a fines del 2014.

Del lado argentino, Barrick también tuvo problemas, tanto con Veladero, como con Pascua Lama. Ambos proyectos se encuentran en la Reserva de Biósfera San Guillermo de la UNESCO y las comunidades cercanas se manifestaron pidiendo mayores medidas de seguridad ante derrames y otros perjuicios ocasionados por ambos proyectos en el lado argentino.

La Superintendencia chilena señaló en un comunicado: "Con respecto a las sanciones, cinco de los incumplimientos (dos de los cuales produjeron además daño ambiental irreparable) merecen la sanción de clausura total y definitiva".

A su vez, la entidad aplicó a Pascua Lama diversas multas por un total de 24 infracciones, que sumadas alcanzan a 12.360 Unidades Tributarias Anuales (UTA), equivalentes a u$s11,52 millones.

Desde Barrick Gold manifestaron que "estudiarán en profundidad la sanción, las cuales refiere a eventos del pasado" y sostuvo que "la clausura de instalaciones no altera el plan de la compañía de estudiar una opción subterránea que reduzca los impactos ambientales y sociales".

Por su parte, fuentes de la Casa Rosada se mostraron "preocupados porque se trata de un proyecto binacional con el vecino país y con los cuales tenemos un tratado de integración minera que cumplió 20 años".

Sin embargo para las autoridades chilenas, los principales incumplimientos de la Barrick fueron la intervención de vegas altoandinas, la afectación de diversas especies de fauna y flora nativa, varias de ellas protegidas por distintas categorías de conservación, y el monitoreo incompleto de glaciares y glaciaretes. Sumado a la descarga de aguas ácidas al río Estrecho sin cumplir con las normas de calidad del agua, entre otros.

"Esta sanción toma en cuenta la importancia del daño causado, como también la criticidad, extensión y duración del efecto generado", subrayó el organismo.

El superintendente del Medio Ambiente, Cristián Franz, afirmó: "dada la naturaleza y envergadura de las infracciones cometidas por la empresa, y luego de un proceso altamente complejo, tanto desde el punto de vista técnico como jurídico, y en el cual se garantizó en todo momento los derechos de todas las partes intervinientes, se ha llegado a la convicción de que la clausura total y definitiva más la imposición de una multa en dinero, es la sanción más adecuada y proporcional en este caso".