Con importantes encuentros que tuvieron lugar en las provincias de San Luis y Buenos Aires respectivamente, el peronismo comenzó a definir estrategias, suturar heridas y buscar acuerdos que los depositen con chances ciertas de una victoria electoral ante Cambiemos en 2019.

El viernes y sábado último la localidad puntana de La Pedrera, congregó a sectores nucleados en torno a las figuras del mandataria sanluiseño, Alberto Rodríguez Saá y al intendente de Resistencia Jorge Capitanich, los que bajo el lema "Hay 2019", vienen fogoneando la construcción de "un gran frente opositor" que dirima las candidaturas en Primarias Abiertas.

El denominado Encuentro Nacional de la Militancia, estuvo poblado de caras conocidas entre ellas las de los jefes comunales Francisco Durañona (San Antonio de Areco); Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mario Secco (Ensenada), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) y Walter Festa (Moreno), de los dirigentes sindicales Hugo Moyano (Camioneros) y Hugo Yasky (CTA), y de una nutrida delegación del kirchnerismo encabezada por los diputados nacionales Agustín Rossi, Daniel Filmus, Andrés Larroque y Martín Sabatella, entre otros.

Sin embargo, no estuvieron presentes los mandatarios provinciales que integran La Liga de gobernadores, como tampoco los dirigentes nucleados en torno a Sergio Massa y Florencio Randazzo, por estas horas más cercanos al peronismo dialoguista.

"No fui a San Luis porque temía quedar envuelto en fotos que no tenía interés en que hubiera" porque "no aporta a la unidad el juntar a los mismos para hacer lo de siempre", dijo en esa dirección el diputado del Frente Renovador Felipe Solá, quien dijo olfatear "que iba a ser una reunión del kirchnerismo y de dos o tres más"

Por su parte y con la misma premisa de unidad de todos los sectores internos, el PJ Bonaerense celebró el sábado su Congreso partidario en Villa Tesei, ocasión en la que se buscó mostrar un partido activo para de esa manera ahuyentar al fantasma de la intervención, al tiempo que para evitar eventuales sanciones se decidió reformar la Carta Orgánica en su articulado que establece la desafiliación de los integrantes que se presenten a elecciones bajo otros espacios y se avanzó en la reglamentación de la paridad de género.

Además de las caras que se repitieron en San Luis, tal el caso de Moyano, Menéndez y Gray, en esta ocasión si estuvieron presentes los delegados del massismo y el randazzismo.

"Lo que le expresé a mi partido es que nosotros tenemos que tener bien en claro cuál es nuestra función; ser claramente opositores al gobierno nacional y provincial", dijo Gray, quien señaló además que se está dialogando con todas las líneas "más importantes del peronismo".

"Empezamos a sentarnos con sectores con los que no teníamos diálogo" sostuvo Gray, quien en ese camino, recordó que se designó a Solá "como primer congresal por la provincia de Buenos Aires".