El oficialismo logró avanzar ayer en el Senado con dos de los proyectos neurálgicos de gestión y que busca aprobar en el recinto el jueves de la semana próxima. Se trata de la reforma previsional y la ley de Responsabilidad Fiscal, surgida del consenso alcanzado entre los gobernadores provinciales y el Poder Ejecutivo.

Al plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado, se presentaron los ministros los ministros del Interior, Rogelio Frigerio; de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Trabajo, Jorge Triaca y, el titular del Anses, Emilio Basavilbaso para defender las iniciativas.

Allí, el titular la de bancada del PJ-FpV, Miguel Pichetto planteó diferencias en torno al cálculo de la fórmula para actualizar las jubilaciones que el gobierno proponía. “El salario previsional tiene que mantener valores actualizados. Tiene que ir al compás del índice inflacionario. La propuesta del gobierno es muy magra”, criticó el senador.

“Queremos volver a una propuesta que tenga que ver con la realidad económica, con la vida cotidiana de los trabajadores y de los jubilados. La propuesta que vamos a hacer tiene que ver con la inflación y con el aumento de los salarios”, dijo Pichetto que antes de presentar su contrapropuesta en la que el cálculo se haga en base a una combinación de “un 70 por ciento del índice inflacionario y un 30 por ciento de la variación de salarios”, en lugar de tener en cuenta sólo inflación y el crecimiento del PBI, como establecía el texto original de Poder Ejecutivo.

La moción del peronista fue concedida rápidamente. “Déjeme, senador Pichetto, que analicemos la alternativa. Queremos encontrar la mejor solución posible que brinde esa certeza de cuidar el poder adquisitivo de los haberes de los jubilados le contestó el ministro Triaca que, junto a Dujovne, abandonó el recinto por breves minutos para analizar la oferta.

Al volver a escena, el titular de Trabajo aceptó con asombrosa rapidez la nueva fórmula de movilidad. El suceso sorprendió a varios senadores peronistas que deslizaron la posibilidad Pichetto ya había acordado con anterioridad las modificaciones.

Antes, varios gobernadores habían defendido ante los legisladores el acuerdo fiscal. Por la alianza Cambiemos, estuvieron presentes la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal; el jefe de la Cuidad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta; el gobernador de Corrientes, Ricardo Colombi; el de Jujuy, Gerardo Morales; y la vicegobernadora de Mendoza, Laura Montero.

También, los mandatarios provinciales que se mueve en sintonía con la Casa Rosada. El cordobés Juan Schiretti; la gobernadora de Tierra del Fuego, Roxana Bertone; el de Entre Ríos, Gustavo Bordet; y el salteño Juan Manuel Urtubey. Todos dirigentes peronistas que perdieron en sus provincias en las últimas elecciones legislativas.

Las fuertes críticas vinieron del gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, quien fue el único que no estampó su firma en el acuerdo. “La provincia de San Luis no pertenece ninguna liga de gobernadores. Es autónoma”, arrancó el puntano. “San Luis no firmó ni va a firmar porque implica desistir de los procesos judiciales respecto al régimen de coparticipación sin ninguna compensación a cambio”, lanzó Rodríguez Saá. Dijo que el Gobierno administra mal y cuestionó “el déficit enorme, que es superior a todas las provincias”. “Han contraído una deuda de 150 mil millones de dólares, ¿dónde está esa plata?”, se preguntó el mandatario.