El jefe de ministros Marcos Peña consolidó el 15% de techo paritario, arropado de guarismo prudente. A la fecha ya hay organizaciones sindicales que confrontan con el tope y otras que avizoran escenarios de conflictos, entre ellos y con realce estacional, los gremios educativos bonaerenses. Se aprecia también la firme tesitura de la Asociación Bancaria de Sergio Palazzo, al calificar de "irrespetuosa" la ratificación del 9% de incremento ofrecido por las cámaras que representan a las entidades financieras. El mapa incluye también a sindicatos más proclives a tenue resistencia, no solo en las 62 organizaciones que se alinearon desde 2015 a Cambiemos. Los pilotos aéreos de APLA, vienen diciendo lo suyo (ver nota abajo) en cada mesa de discusión.

La visión de Peña respecto de la mejora en la economía, control inflacionario y otros puntos, sin embargo, no convencen incluso a los dirigentes gremiales con llegada al Ejecutivo.

Juegan hoy también algunas premuras en tiempos del kirchnerismo, cuando el jefe de la UOM Antonio Caló sostuvo que "hay momentos donde hay que preservar empleos aún perdiendo algunos puntos en la paritaria".

Los ejemplos en la rama industrial de hoy le asisten razón al metalúrgico, es uno de los rubros donde en el mejor de los casos hasta los registros oficiales ofrecen pausas a torrentes de despidos o tenue suba estacional, siempre motorizada por la construcción. "Las paritarias son libres pero la meta es el 15%" dio Peña y retrotrajo a la última discusión salarial de la era al mando de Cristina Fernández. Sucedió en 2015 que las pujas porcentuales tuvieron la participación del ministro de Trabajo Carlos Tomada..

El escenario sindical, confuso y sin estabilidad en cuanto al futuro de la CGT le otorga cierta ventaja al gran protagonista de siempre en la mesa salarial, los empresarios. Para ellos el menor costo posible es meta, sean ellos mismos quienes llevan adelante la pulseada o sus negociadores profesionales. Reflejo de esa dinámica de especialistas paritarios, uno de ellos, tras una seguidilla de jornadas de tensión en la cartera laboral, se retiraba del ministerio no sin antes disparar una breve pero ilustrativa frase: "si fuera por mí para estos la oferta es 0% de aumento". Incluso en gremios donde su relevacia económica les da aire de mejora salarial concreta, confiesan que las patronales "están envalentonadas" para negociar a la baja y seguir reclamando flexibilización y ajuste público.