Julio Méndez, condenado en el 2012 por delitos de lesa humanidad, burló la prisión domiciliaria y fue fotografiado por una periodista cuando se trasladó sin custodia en un micro de larga distancia desde Tandil hasta la ciudad de Buenos Aires, según remarcó el portal web La Voz de Tandil.

Esta sería la segunda vez que el condenado burla la prisión domiciliaria porque un hecho idéntico fue denunciado el mes pasado por la periodista Ivy Cángaro, que acostumbra realizar ese viaje. Méndez fue el primer civil condenado como cómplice de la última dictadura. El 16 de marzo de 2012 recibió once años de prisión por haber sido partícipe necesario en la privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida por funcionarios públicos.