La más aplaudida de la ceremonia de jura fue Cristina Fernández de Kirchner, que asumió por cuarta vez como senadora de la Nación. 23 legisladores participaron ayer de la ceremonia en una sesión especial presidida por la vicepresidenta, Gabriela Michetti. Si bien eran 24 los legisladores de ocho provincias los que deberían jurar, la única que faltó fue Gladys González de Cambiemos, que se ausentó por un viaje a China, y lo hará más adelante.

Hubo tres personajes de la política que fueron protagonistas de la jornada. Por un lado, Cristina, debido a la expectativa por la vuelta a los pasillos legislativos -después de diez años en 2007 renuncia para asumir la Presidencia- y por las dudas en cuanto a la relación que mantendrá con el bloque del Frente la Victoria, presidido por Miguel Angel Pichetto, quien ya le cerró la puerta y le dijo que se arme su propio bloque.

Todo comenzó con el izamiento de la bandera nacional. El elegido para la ceremonia fue otro ex presidente: Carlos Menem, de 87 años, que caminó con dificultad hasta el mástil. El riojano juró su tercer mandato consecutivo en la Cámara alta. El puntano Adolfo Rodríguez Saá, ex mandatario también aunque por un breve período en 2001, asumió su segundo período consecutivo. Aliado de la ex presidenta y opositor al Gobierno -su hermano, el gobernador de San Luis, Alberto, fue el único gobernador que no firmó el Pacto Fiscal con el Casa Rosada- compartió diálogos fluidos con Cristina.

El primero en jurar fue Estéban Bullrich. Lo hizo acompañado de su familia. Cristina, le siguió, pero lo hizo sola. Varios legisladores y candidatos a diputados electos acompañaron a la senadora dentro del recinto, entre ellos, Axel Kicillof, Fernanda Vallejos y Fernando Espinoza. No estaban ni su hijo, Máximo, ni su hija Florencia. Juró por "la Patria, Dios, y los Santos Evangelios".