Al presentarse ayer a indagatoria ante el juez federal Julián Ercolini en el marco de la causa Hotesur, la senadora nacional electa Cristina Fernández de Kirchner, optó por entregar un escrito en el que calificó de “inmenso disparate jurídico” y una “ficción de jueces” las acusaciones en su contra, advirtió que no se prestará a ella porque en Argentina “no hay estado de derecho” y pidió ser sobreseída.

Cara a cara con Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita, Cristina, quien estaba acompañada por su abogado Carlos Beraldi, se negó a que le fueran leídos sus derechos, realizó un breve monólogo y presentó el acta de declaración de 62 páginas.

“Todo esto no es más que un inmenso disparate jurídico del cual no pienso formar parte. No me pienso prestar a esta ficción de jueces que te leen tus derechos pero que luego no los aplican”, sostuvo la ex jefa de Estado en el escrito.

En el mismo tono critico, aludió a “la doble vara que utilizan ahora los operadores judiciales (no los puedo llamar de otra manera), que en el caso de las investigaciones llevadas a cabo respecto de funcionarios del actual gobierno, imputados por manejar fondos en paraísos fiscales (no en bancos nacionales) o mover sumas millonarias a través de la banca offshore (no en el circuito financiero legal, tributación mediante), aquellas son cerradas con una velocidad increíble, sin que nada de esto resulte sospechoso”.

En esa misma dirección, la líder de Unidad Ciudadana señaló que “por un lado, actos de comercio celebrados en el país y declarados ante el fisco son considerados maniobras de lavado de activos” mientras que “el manejo de dinero mediante sociedades fantasma radicadas en jurisdicciones de nula tributación no son objeto del más mínimo reproche”.

El escrito dejó traslucir indignación cuando recuerda que “incluso” se llegó “a la desmesura de afirmar” que Florencia, su hija, “debe responder por supuestos actos de lavado de activos que, imaginariamente” habrían ocurrido cuando tenía 15 años.

La ex mandataria, quien tras abandonar el edificio de Comodoro Py, se dirigió raudamente hasta José C. Paz donde era aguardada por el intendente Mario Ishii para dejar inaugurado el hospital oncológico local, también se quejó porque “nada se imputa ni cuestiona respecto del hermano del presidente Mauricio Macri, quien acaba de blanquear una suma de casi cuarenta millones de dólares de procedencia ilícita (algo así como diez veces el valor del hotel Alto Calafate), quebrantándose una ley sancionada por el Congreso de la Nación”.

Una Cristina ácida y para nada críptica, dijo ser consciente que en ese contexto sus explicaciones “no serán siquiera mínimamente consideradas” porque “la suerte de esta instrucción ya ha sido decidida hace mucho tiempo”.Respecto a la causa de la sociedad Hotesur, en la que se encuentra imputada junto a sus hijos bajo el presunto delito de percibir falsos alquileres a cambio de sobornos para adjudicar obra pública durante el kirchnerismo, dijo que esta “ingresa en el terreno del ridículo (del que no se regresa)”, consideró que las pruebas aportadas “corroboran la manifesta falsedad de la acusación y la ausencia de delito”, tras lo cual solicitó su sobreseimiento.

  • Reproches de la esposa de De Vido a la ex presidenta

La esposa del detenido ex ministro Julio De Vido, Alessandra Minnicelli, afirmó ayer que la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner “ha tenido un gesto bastante inhumano” hacia su familia, cuando dijo que no pondría las manos en el fuego por el ex funcionario de su gabinete.

Además, entendió que su marido fue víctima de “una construcción del ogro” desde los medios de comunicación y de “personajes muy mediáticos como la doctora Carrió”, y que, a partir de ahí, lo empezaron a “marcar muy feo” porque -argumentó- “había que buscar un malo de la película y justo Julio tiene esa cara”.

“Siempre le tuve muchísimo respeto intelectual a Cristina, y no pierdo el respeto intelectual por ella. En estas circunstancias, ha tenido un gesto bastante inhumano hacia mi familia. Somos muchos en la familia y nos conocemos hace mucho tiempo con ellos; me extrañó el gesto que tuvo”, dijo Minnicelli en declaraciones formuladas a radio La Red.

En ese marco, Minnicelli, ex síndica general adjunta de la Sigen, aseveró que “sin duda” a su marido lo abandonaron políticamente.