La polémica sobre las exhibiciones de objetos y el significado parte de la historia argentina vinculada con las Presidencias sigue generando discusión entre el actual gobierno y el anterior. Luego de la nota publicada por el diario Tiempo Argentino titulada "Insólito homenaje a dictadores en el Museo de la Casa Rosada", el Gobierno salió a respaldar la muestra que fue readecuada por la actual gestión. "Los museos no hacen homenajes sino que exhiben un patrocinio del pasado bueno o malo", afirmó el Director de Programas Culturales, Luciano De Privitellio, en diálogo con BAE Negocios.

El Gobierno recurrió a guionistas de dos asociaciones de historiadores para reconstruir la historia de los presidentes argentinos: la Academia Nacional de Historia y la Asociación Argentina de de Investigadores en Historia (Asaih). Según señalan en Balcarce 50, la Asaih fue "muy explícito" en decir que tenía que haber elementos de dictadores para que no haya críticas. El Ejecutivo consideró que fue sensato el planteo de los historiadores consultados.

Desde que abrió la nueva etapa del museo rebautizado "Museo Casa Rosada" y antes llamado por el kirchnerimo del "Bicentenario" exhibieron objetos de dictadores. "No entiendo como no se dieron cuenta antes", destacó el funcionario que depende de la Secretaria General de la Presidencia.

En otra de las reformas de la Casa de Gobierno, apenas comenzó la gestión de Mauricio Macri, se sacaron los retratos de tres dictadores del Hall de los Bustos: José Félix Uriburu, Pedro Ramírez y Edelmiro Farrel. ¿Cuál sería el criterio para eliminar a los dictadores de un lugar y recordarlos en otro?. Según De Privitellio, los bustos se colocan en ese salón porque "son homenajes" y así lo establecen los decretos. "Nuestra gestión a diferencia de la anterior, que sí homenajeaba a Uriburu, Farrel y Ramírez que eran dictadores, nosotros decidimos que eran dictadores y quitamos los bustos", se defiende.

La Casa Rosada "no tiene la menor duda de que tiene que estar". Creen que no informar sobre la existencia de los dictadores "es una actitud negacionista". El contenido de los guiones, en especial sobre el período de la dictadura, también fue eje de discusión además de los objetos. El museo llama "República Condicionada" al período entre 1955-1983. "Calificamos a cada período con un adjetivo. Nos referimos a "condicional" que la república tuvo en ese momento por los golpes de Estado. Las que están condicionadas son las repúblicas y eso quiere mostrar el guión", justificaron.

Desde el Gobierno aclararon que decidieron no poner largos textos sino utilizar videos de siete minutos para explicar cada período histórico. "Los dictadores se llaman dictadores, las elecciones son elecciones y los golpes de Estado son golpes de Estado", argumentan.

Sobre el Golpe de Estado, el guión del museo habla de que "la proscripción del peronismo da lugar a gobiernos civiles débiles que son derrocados por golpes militares. Los reclamos sociales y la violencia política se acentúan" y que "grupos de jóvenes deciden tomar las armas en nombre de la revolución". Luego sobre 1976, se refiere a que "el régimen militar recurre al terrorismo de Estado y a la represión masiva como pretendidas soluciones, sumiendo al país en la peor crisis de su historia".

Hay una clara ausencia en los guiones que tiene que ver la cifra de los desaparecidos, una tema que ya le generó otros dolores del cabeza a este gobierno. El ex ministro de Cultura porteño, Darío Lopérfido, había dicho en 2016 que "no eran 30 mil los desaparecidos", lo que generó su renuncia al cargo ante el repudio de las organizaciones de Derechos Humanos.

"Con la excusa de eliminar a los subversivos, los militares hacen desaparecer, torturan y asesinan a miles de personas", dice el texto que recuerda el 24 de marzo de 1976 y no hace mención a los 30.000 desaparecidos. "El Estado tiene información que son menos de 10 mil y los organismos dicen que son 30.000. Es una discusión que decidimos no meternos", destacó De Privitellio ante la consulta de este diario. "No decimos que no son. Es un tema álgido", agregó.

Lunes y martes está cerrado el museo. Aprovecharon la ausencia de público para colocar una nueva adquisición: el mítico Cadillac descapotable de Juan Domingo Perón. Será la atracción de los próximos meses.