Cambiemos no es precisamente un espacio político con alta tendencia a los cambios de funcionarios, excepto cuando el desgaste ha llegado a un punto extremo y todo se hace insostenible. Es decir, el macrismo no echa a nadie por el clamor externo, pero es implacable cuando el desgaste interno pasa los límites.

En las últimas semanas los rumores de tensiones entre la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires y el presidente del Banco Provincia, Juan Curutchet, lejos de cesar, crecieron. "Desde hace más de un año lo miran de reojo, porque en cada situación crítica, el tipo se lava las manos, piensa en como cuidar su persona y recién después piensa en el resto. El vidalismo te perdona muchos errores, pero el individualismo, jamás", señalan, quejosos, en Gobernación.

Aunque hay quienes dicen que Curutchet no pudo -otros aseguran que no quiso- controlar la creciente conflictividad sindical dentro del Banco, que viene sostenida desde fines de 2017 y que tuvo su pico máximo en las últimas semanas, con una denuncia presentada por la Comisión General Interna (CGI-BAPRO) contra la propia Vidal, por la supuesta utilización de fondos girados de Anses, cuyo destino debía ser el Banco, pero habrían sido -según la denuncia-, utilizados para gastos corrientes de la Gobernación.

Hasta aquí, la debilidad del Presidente del BaPro, parecía tener raíces netamente políticas. Pero hace tres semanas atrás, la gestión también se habría convertido en un problema central. Cuando Vidal dio la orden de incrementar y mejorar las líneas de crédito para PyMES, Curutchet no tuvo más alternativa que blanquearle lo que pensaba ocultar hasta solucionar: en septiembre el Banco tuvo un déficit de 800 millones de pesos, motivo por el cual el "Colorado" ordenó restringir el crédito a la máxima expresión.

La carencia de cintura política para administrar la conflictivdad con el gremio, se agrava por el déficit de septiembre. Se cayó el eficientismo como principal argumento frente a la falta de contención política. Justo cuando la Provincia debe afrontar los vientos de recorte al que fue sometida por el Gobierno Nacional.