El subsecretario general de la Presidencia, Valentín Díaz Gilligan, presentó ayer su renuncia al cargo, en medio de la polémica por omitir declarar su participación en una empresa radicada en el Reino Unido que manejó al menos 1,2 millones de dólares a través de un banco de Andorra.

Además de las denuncias de la oposición, desde el oficialismo también pidieron su alejamiento

"A pesar del respaldo incondicional que sentí por parte de todos los miembros de nuestro gobierno, no creo necesario continuar aferrado al cargo en medio de un debate mediático sobre mis acciones en los que estuve en la actividad privada", aseguró Díaz Gilligan en la carta de su renuncia dirigida a su jefe inmediato, el secretario General de la Presidencia, Fernando de Andreis.

Fuentes oficiales de la Casa Rosada evitaron adelantar quien será su reemplazante.

El ahora ex funcionario estuvo unas seis horas en la Casa Rosada, adonde había ingresado a las 10 y se retiró a las 16, y después de varias reuniones con hombres de la primera línea del macrismo presentó su renuncia a De Andreis, señaló NA.

En las últimas horas hubo un cambio de postura en los más alto del Gobierno sobre este escándalo, ya que este domingo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, había defendido al subsecretario general de la Presidencia, al señalar que las cuentas en el exterior que se le investigan se abrieron "previo a su paso" por el Ejecutivo, pese a que especuló con un apartamiento temporal.

"Continuaré contribuyendo con las exigentes metas de transparencia que nos propusimos demostrando mi inocencia en todos los ámbitos en que se me reclame. Como manifesté públicamente las acusaciones que se hicieron en mi contra son falsas y así quedará debidamente comprobado", agregó el funcionario saliente en su misiva.

Previamente, la Oficina Anticorrupción (OA) había corroborado que Díaz Gilligan no había informado en los anexos reservados de su declaración jurada la cuenta en Andorra, en el marco del episodio desatado por una publicación del diario El País de España.

La cuenta estaba a nombre de la sociedad "Line Action", una empresa de Gran Bretaña dedicada a la intermediación de jugadores de fútbol, de la que Díaz Gilligan fue representante y accionista.

En distintas entrevistas, el ex funcionario había dicho que el dinero que estaba en la cuenta era del empresario uruguayo Francisco "Paco" Casal.

A principios de 2013, cuando veía que podía ingresar a la función pública, le dije a Paco ºyo salgoº. La cesión tardó en materializarse unos meses, y en el medio comencé a ser funcionario. No hubo intención de ocultar nada, no era dinero mío ni había ganado nada con eso", explicó Díaz Gilligan días atrás.

Además de la previsible presión que inició la oposición sobre el caso del subsecretario, también habían surgido reclamos de sectores internos de la propia alianza oficialista, como el caso de Mario Negri, presidente de bloque UCR y del Interbloque Cambiemos, quien pidió la "separación del cargo" de Díaz Gilligan.

En la misma línea, la diputada y dirigente de la Coalición Cívica-ARI Paula Oliveto Lago, había reclamado a Díaz Gilligan que dé explicaciones "en la Justicia" y no ante la Oficina Anticorrupción.