La Cámara de Diputados aprobó por amplia mayoría y giró al Senado el proyecto de reforma tributaria, que contempla una disminución de ganancias para las empresas que reinviertan sus dividendos, grava la renta financiera, y disminuye en forma gradual los aportes patronales, con el fin de poder disminuir la presión tributaria de manera gradual en un plazo de cinco años.

Este proyecto forma parte del paquete de iniciativas económicas impulsadas entre el gobierno y los mandatarios provinciales, que está integrado por el Pacto Fiscal, el consenso fiscal, el Presupuesto 2018 y la reforma previsional que esta mañana se convirtió en ley en Diputados.

Uno de los puntos centrales del Pacto Fiscal, que será convertido en ley en diputados el próximo jueves, acordado entre el Poder Ejecutivo y los mandatarios provinciales prevé la eliminación de Fondo del Conurbano y de la asignación específica para el Anses, que será solventado de aquí en más por los ingresos generados a través del denominado impuesto al cheque.

La sanción del proyecto de reforma trbutaria en general fue respaldada por 146 legisladores que fueron aportados por Cambiemos, los diputados que responden a los gobernadores -con excepción del riojano Luis Beder Herrera-, y Evolución Radical, mientras que se abstuvieron el Frente Renovador, los kirchneristas Sandra Castro y Benedicto Vásquez, y votaron en contra el Frente para la Victoria, el Movimiento Evita, Compromiso Federa, y la izquierda. 

El oficialismo propuso, como pedían el interbloque Argentina Federal y el kirchnerismo, eliminar los artículos 23 y 24 que obligaban a pagar impuestos a ganancias a cooperativas y mutuales, según anunció el jefe de Cambiemos Mario Negri.

A lo largo del debate, el presidente de la comisión de Presupuesto, Luciano Laspina, aceptó modificaciones como la que propuso Negri, pero no aceptó la derogación del artículo 49 que establece que los retiros voluntarios pagarán ganancias, cuando se trate de montos superiores en la ley de contrato de trabajo.

Además, la iniciativa inicial presentada por el Poder Ejecutivo recibió significativos cambios en las discusiones previas, como fue el caso de las bebidas azucaradas, a las que se le intentó poner una alícuota del 17% y finalmente se mantuvo el actual impuesto de 4 por ciento para aquellas gaseosas que tienen jugo de limón, y 8 por ciento para las analcohólicas, con o sin azúcar.

Otro cambio fue reducir del 17 al 14 por ciento el impuesto y desgravar la producción de cerveza artesanal para pequeñas y medianas empresas, a propuesta del justicialista Diego Bossio.

En el cierre del debate, el presidente del interbloque Cambiemos, Mario Negri, afirmó que “esta ley va acompañada del Pacto Fiscal que se firmó hace unas semanas porque vence el del '93. Esto significa modificar la estructura impositiva degradada, como por ejemplo cambiando el impuesto a las Ganancias o el del Cheque”.

“Estamos saliendo de un falso federalismo invertido, que convirtió en esclavas a las provincias respecto de la Nación”, agregó.

Desde el kirchnerismo, el presidente del bloque del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, aseguró que “el mundo internacional que tiene Mauricio Macri es el mismo que tenía Cristina Fernández de Kirchner, pero a diferencia de este gobierno tomamos una serie de medidas destinados a fortalecer el mercado interno” .

“Venimos a defender otro sector de la economía como son las cooperativas que no tienen que estar gravadas, porque para nosotros existe un tercer sector: la economía social. Y consideramos que no tiene que estar gravado con el impuesto a las ganancias", enfatizó.

El presidente del interbloque Argentina Federal, Pablo Kosiner, señaló que “son importantes y estamos con la rebaja de ganancias a las empresas que reinviertan sus dividendos así como el tema de aportes patronales", pero pidió que se apliquen "en forma diferencial para determinadas provincias”, y se quejó de que “tuvimos que trabajar para defender las economías regionales”.

Por su parte, la presidente del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño reconoció que “se trabajó muchísimo, estamos de acuerdo, pero en cuestiones particulares en desacuerdo y tenemos un dictamen propio. Por eso, pedimos abstenernos de votar el dictamen de mayoría”.

El proyecto de reforma tributaria propone medidas para incentivar la inversión empresaria al establecer la rebaja en las alícuotas del 35% al 25% para las empresas que reinviertan sus ganancias, gravar la renta financiera y reducir las cargas patronales en un plazo de cuatro años.

En ese sentido, dispone que las empresas no pagarán aportes patronales hasta una remuneración bruta de $12.000 para 2022, en una escala que comienza el año próximo con $2.400 pesos, prosigue en 2019 con $4.800, en 2020 con $7.200 y en 2021 con $9.600 pesos.
Otro eje del proyecto es la exención del impuesto a las Ganancias para los inversores no residentes, salvo en el caso de Lebacs.

Un cambio significativo fue rebajar a la mitad el IVA de los pollos, cerdos, y conejos, con el fin de permitir que bajen los precios de esos productos alimenticios de neto corte proteico y que son clave de la canasta familiar. y tambien incluir en la devolución del Iva hasta 300 pesos para las empleadas de casas particulares.

En este marco, la iniciativa -en su artículo 115- hace referencia a la telefonía móvil y establece elevar de 4% a 5% la alícuota que grava "el importe facturado por la provisión de telefonía celular y satelital al usuario".

Por otro lado, se acordó dispensar a la AFIP de seguir o no con la acción penal cuando así lo considere, ante una presentación espontánea del contribuyente y se incluyó una deducción especial para las mutuales de un millón de pesos por los gastos efectuados en servicios sociales para que no sea alcanzado por el impuesto a las ganancias.