En el marco del ajuste de la planta estatal que impulsan desde el ministerio de Modernización, ayer, 28 trabajadores de la secretaría general de la Presidencia fueron despedidos.

Al igual que a comienzos de año, desde la Casa Rosada se esforzaron por aclarar que decidieron no renovar contratos a un grupo de empleados, entre los que hay administrativos y mozos, en lugar de reconocer despidos. Esta vez le tocó a la secretaría general de la Presidencia, que conduce Fernando de Andreis.

Asimismo, fuentes de esa área informaron que quienes fueron desafectados de sus puestos "fue gente con la que sus jefes no estaban conformes con su desempeño" y aclararon que incluso algunos "fueron contratados por la actual gestión".

Aunque desde Balcarce 50 aseguran que "no hay una bajada de línea de echar gente", desde el ministerio de Modernización, que preside Andrés Ibarra, solicitaron a cada dependencia del Estado que achiquen el número de trabajadores públicos con el objetivo de bajar el llamado gasto público.