Los sindicatos que integran la poderosa Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT decidieron que no prestarán servicios el 1° de mayo. La medida se constituye casi en tono de paro general y en reclamo de "la reformulación del impuesto a las ganancias sobre los salarios y un aumento de emergencia a los jubilados", reseñaron desde la confederación que agrupa a 20 organizaciones sindicales y que lidera el ex triunviro de la CGT Juan Carlos Schmid. Este dirigente, Roberto Fernández ( UTA) y Omar Maturano ( La Fraternidad) llevaron adelante una "reunión de mesa chica de la mesa chica", como anticipó BAE Negocios. La decisión implica que no habrá servicios de trenes, colectivos, vuelos aerocomerciales, subterráneos y embarcaciones y marca un jaque a la conducción de la CGT, que desde algunos responsables de la conducción había descartado de plano otra huelga general contra el modelo económico, sobre todo después de la asignación de mayores fondos para obras sociales y cuasi acuerdo por el blanqueo laboral. Asimismo la jugada se anticipa a la medida de fuerza que estiman, podría definir el Frente Sindical en su reunión de mañana.

La CATT había mantenido jornadas atrás un encuentro con los ministros de Producción y Trabajo y Desarrollo Social, Dante Sica y Carolina Stanley donde efectuaron los planteos respecto al impuesto al sueldo y jubilados. La medida del 1ro de mayo tendrá la adhesión también de la Unión Ferroviaria (UF), cuyo secretario general Sergio Sasia, quien también se ha manifestado respecto a "la no desgravación o aplicación de ganancias sobre los feriados, horas extras y viáticos".