El 40% de las jubilaciones se pagan con impuestos o transferencias del Tesoro, mientras que el 60% restante proviene de los aportes y contribuciones sobre los salarios.

Así lo advirtió un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), que puntualiza que en 2017 se habrán pagado 6,8 millones de prestaciones previsionales por mes las que habrán demandado más del 40% del gasto público total nacional.

"Estos datos señalan que el sistema previsional está muy lejos de ser sustentable sólo con los aportes salariales. No sólo necesita de la derivación automática de impuestos sino que ante la insuficiencia de ellos hay que apelar al auxilio del Tesoro nacional", puntualiza el reporte.

Para Idesa, "uno de los factores que potenció la vulnerabilidad es la creciente presión de las provincias cuestionando la constitucionalidad de usar impuestos coparticipables para financiar a la Anses".

A partir de ahí, "quedó pendiente la gran inconsistencia entre un esquema de distribución de impuestos judicialmente cuestionado y un esquema de movilidad jubilatoria atado a esa distribución", lo cual se vio reflejado en el pacto entre el presidente Mauricio Macri y los gobernadores para devolverle la totalidad del fondo del Conurbano a la provincia de Buenos Aires a cambio de una reforma jubilatoria que se intentará volver a tratar hoy en el recinto, tras la escandalosa sesión del jueves pasado.

"Este nuevo esquema de distribución de impuestos es el que impone la necesidad de revisar la regla de movilidad previsional", sostiene el reporte de Idesa. "Planteado de esta manera, la nueva fórmula es un avance en el ordenamiento del sistema previsional pero no resuelve su profunda crisis", concluye el documento del "think tank" liberal.