Mauricio Macri encabezó ayer un nueva reunión de gabinete nacional con dos temas excluyentes sobre la mesa: el submarino ARA San Juan y la situación de los mapuches tras la muerte de Rafael Nahuel.

En la reunión del Gabinete también hubo preocupación por la búsqueda del submarino

"Nos preocupa que no hayan asegurado las pruebas", se quejó el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ante los periodistas acreditados de la Casa Rosada al término del encuentro.

La investigación por el asesinato del joven de 22 años en Villa Marcardi fue uno de los ejes de análisis de la reunión de todos los ministros con el Presidente en el Salón Eva Perón. También se sumó la preocupación por la falta de novedades sobre el ARA San Juan.

Peña apuntó sobre el rol del juez Gustavo Villanueva en cuanto a las negociaciones que mantuvo con las organizaciones indígenas para que no se ingrese a la zona donde resultó muerto Rafael. "No es ideal que no se pueda ir al lugar y buscar las pruebas", destacó el funcionario sobre que no se preservó la zona de los hechos.

El Gobierno descartó por ahora el pedido a pase a retiro de los prefectos involucrados en la muerte del joven, y reiteró el apoyo a las fuerzas de seguridad que actuaron en la zona cercana a la ciudad de Bariloche. "Por el momento se descarta", enfatizó Peña.

Ayer se inició una mesa de diálogo solicitada por el Lof Laften Winful Mapu, las comunidades del Pueblo Mapuche y el obispado de Bariloche para intervenir en el conflicto. Por parte del Estado, participa de las negociaciones el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas, dependiente del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. Durante el primer encuentro, las comunidades plantearon que en el diálogo se incluya el reclamo de las tierras, la desmilitarización de la zona, y proveer de alimentos y abrigos a las personas que aún se encuentran en el territorio. El INAI, como representante del Ejecutivo, pidió a la comunidad que se retire del lugar para poder avanzar en "un diálogo fructífero". El próximo paso será comunicar al juez la creación de la mesa de diálogo. Desde inicios de este año, el Gobierno inició conversaciones con distintos sectores con el objetivo de solucionar el reclamo de los pueblos indígenas, en la que participaron las carteras de Justicia, Seguridad e Interior. La intención de algunos sectores era desalojar, sin negociación, las tierras que consideran usurpadas. Eso fue lo que ocurrió el jueves de la semana pasada cuando el juez dio la orden de desalojo en la Villa Mascardi, que terminó con la muerte de Rafael.

La Casa Rosada está preocupada por la cuestión mapuche antes que la Argentina asuma la presidencia del G-20 y Bariloche forme parte de uno de los epicentros de los encuentros de mandatarios. El ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, recibirá a sus pares de los países más desarrollados del mundo en una actividad organizada en el Hotel Llao Llao de esa ciudad. El clima social no es el mejor para mostrarse frente el mundo, pero las actividades no se suspendieron. Ese mismo día, Macri prepara un gran anuncio sobre la presidencia del G-20 en el CCK.