La Casa Rosada fue ayer un desfile incesante de gobernadores por la discusión fiscal. El estacionamiento de la explanada comenzó a llenarse de autos desde las 9. Primero estaba previsto que los mandatarios siguieran el diálogo con el Gobierno en el Consejo Federal de Inversiones, pero el debate se trasladó al salón de los Escudos del Ministerio del Interior. Cerca de las 13 estaba decidido que firmen todas las provincias, salvo San Luis.

Con café y té, los gobernadores amenizaron la espera del resto que se iban sumando al encuentro. Los primeros en llegaron fueron el pampeano Carlos Verna y el formoseño Gildo Insfran, dos de los representantes del ala más dura. En la mesa de las negociaciones se sentaron Rogelio Frigerio y el ministro de Hacienda, Nicolas Dujovne, junto a los colaboradores de ambos ministerios. A las 10.30 comenzó la reunión para destrabar los puntos en disputa que se venían dialogando desde el día anterior en el CFI. La dificultad principal era la propuesta oficial de desistir de los juicios con la Nación, que suman más de 50 casos. Con el acuerdo casi cerrado, María Eugenia Vidal, llegó a último momento a las 11.20 y al ingresar por la explanada se tropezó y tuvo que ser ayudada para levantarse del piso.

Una hora más tarde de lo previsto, a las 13, Macri recibía a los mandatarios en el Salón Eva Perón. Desde la oficina de Frigerio subieron un piso para finalmente sellar el pacto fiscal. Santa Fe estuvo en duda hasta el último minuto, pero revirtió su decisión al conseguir un compromiso de que antes del 31 de marzo de 2018 se acuerde el monto y la forma de pago de los juicios con sentencia firme de la Corte. Esto involucra también a San Luis -que no firmó- y a Córdoba.

La oficina del jefe de Gabinete, Marcos Peña, fue el epicentro del cierre de la letra chica con los más díscolos. La provincia de Buenos Aires finalmente dejará de lado la pelea judicial. Cobrará 20 mil millones de coparticipación simple por el rebalanceo en las deducciones de Ganancias; y luego recibirá por compensación 40.000 millones de pesos en 2018 y 65.000 millones en 2019.

“Estamos convencidos de estar dando un gran paso adelante, si nosotros no generamos previsibilidad, credibilidad y estabilidad, no hay nadie que lo vaya a hacer”, afirmó Macri antes de rubricar el acta de “Consenso Fiscal” que contiene 22 páginas de compromisos entre las provincias y la Nación.

El Presidente resaltó algunos puntos al celebrar el “fin a la litigiosidad dentro de la política”. Habló de la reducción del empleo público y el nivel de los salarios. “Estamos creando todas estas condiciones para que se genere trabajo en el sector privado, el problema es que si les competimos con salarios más altos, el sector privado no va a poder generar la mano de obra que necesita para su crecimiento”, advirtió Macri.

Uno de los temas principales del acuerdo “histórico”, como lo calificó el Gobierno, fue la disputa por el Fondo del Conurbano. La pelea bonaerense trabó los acuerdos hasta el final. En una conferencia de prensa, Peña, Frigerio, y Dujovne dieron algunos detalles del acuerdo junto a los gobernadores de Tierra del Fuego, Roxana Bertone; de Jujuy, Gerardo Morales, y de Misiones, Hugo Passalacqua. Los ministros aclararon algunas dudas sobre la reforma previsional. Se acordó enviar un proyecto de ley al Congreso para que los haberes se actualicen trimestralmente y por inflación; que las jubilaciones sean de al menos el 82% del salario mínimo vital y móvil para quienes hayan cumplido 30 años de servicios con aportes efectivos; y se eliminen las jubilaciones de privilegio.

  • San Luis se siente discriminada y no firmó

El vicegobernador de San Luis, Carlos Ponce, explicó que esta provincia no suscribió el acuerdo fiscal por considerar insuficiente la propuesta del Gobierno y por imponerse una consulta con la Fiscalía de Estado, aunque por la tarde se reunió a solas con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, e informó que seguirán conversando en los próximos días.

“Era un tema complicado para San Luis; entendiendo que tenemos dos juicios con sentencia firme, que representan alrededor de 18 mil millones de pesos, y otros sin sentencia. En total, representan 32 mil millones de pesos”, señaló Ponce, en diálogo con Télam.

Ponce, quien asistió a la reunión en la Casa de Gobierno en lugar del gobernador Alberto Rodríguez Saá, con licencia por vacaciones, precisó que “no tenía las facultades” para aceptar la propuesta oficial, que incluía la entrega de bonos a diez años, y que debía consultar con la Fiscalía de Estado de San Luis.

“No podíamos firmar este acuerdo. A la provincia de Buenos Aires le acomodaron las cuentas y hoy se está llevando los 65 mil millones de pesos que irá cobrando hasta el 2020”, dijo. Al respecto, subrayó que a la provincia “no llegan Aportes del Tesoro Nacional” como asistencia, como los girados a otros distritos, entre ellos Buenos Aires, que recibió 40 mil millones de pesos bajo este mecanismo.

“Entendemos que hay como una suerte de discriminación, tanto en obras públicas y como en un montón de otros casos, que San Luis nunca recibió”, agregó.