El consejo directivo de la CGT se pronunciará contra el borrador de reforma laboral que analizan expertos del Gobierno y asesores de esa central. La convocatoria, desde las 13 en la sede de Azopardo, tiene como eje central lo que varios secretarios generales consideran como un paper que si bien no tiene el tenor de lo aprobado en Brasil “plantea en varios tramos un retorno a tiempos del pre-peronismo”. Esa es la voz de los más críticos pero no el común denominador.

Los triunviros Juan Carlos Schmid, Carlos Acuña y Héctor Daer han reseñado que “tal como está” ese paper no tendrá visto bueno de la CGT y de mantenerse en ese tenor será blanco de contra proyectos a presentarse en el Congreso. Corresponde recordar también que nadie en la sede de Azopardo habla de movilización o medidas de fuerza al respecto. Incluso fuentes de la CGT descartaron que vaya a tratarse en el encuentro de hoy el pedido de convocatoria a un Confederal, que realizó la Corriente Federal (CFT), que lidera el bancario Sergio Palazzo.

La central no pasó por alto los dichos del Presidente Mauricio Macri en su visita a los Estados Unidos cuando reseñó que la reforma laboral se concretará más allá de lo que puedan argumentar las organizaciones sindicales. Esas palabras y la estimación del ministerio Trabajo de Jorge Triaca en cuanto a que la CGT solo confronta por el “10 por ciento del borrador”, redundan el optimismo del Poder Ejecutivo, con pleno efecto del respaldo electoral que recibió en las últimas legislativas.

Dentro del abanico de señales cegetistas, también cotiza el encuentro del camionero Pablo Moyano con el Papa Francisco, a quien la mayoría de los integrantes de Azopardo consideran como la “reserva y auxilio espiritual” en tiempos de modelos liberales. En el sindicato de Moyano se jactaban de que su secretario adjunto y gremial de la CGT le había reafirmado a Francisco la convicción de su gremio y de la central para no aceptar los términos del paper que les ofreció el ministerio de Trabajo.

En su mapa interno de grupos y alianzas la central tampo redundará, al menos por estas horas, sobre la reforma previsional si bien tienen en claro que las modificaciones tributarias y los intentos de “desguace” de la Ley de Contrato de Trabajo, están hechas “a medida del paladar empresario”, lo cual, aceptan con muecas de disgusto no les sorprende “en absoluto” y, acotan, “es lo que hay”.

Diplomacia errática
Algo más que una nota de color también atravesó los despachos de Azopardo a partir de los dichos de Guillermo Dietrich, el vicepresidente segundo de la Cámara de Comercio, quién aseguró en Rosario que “los sindicatos se anclaron y son corruptos” párrafo que fue seguido de una profecía: “El día que termine la corrupción en los sindicatos no hay más desempleo”. Luego de las palabras que pronunció el padre del ministro de Transporte de la Nación, llegó el pedido de disculpas de funcionarios de Cambiemos encargardos de gestionar la reforma a varios secretarios generales. Algunos jefes de los gremios de la CATT hicieron causa común en una respuesta al intento “protocolar” del Ejecutivo, sin aceptar excusas. “Salvo que las pida el propio Guillermo Dietrich padre y dudamos mucho que esa alternativa se concrete”, acotaron.