El Gobierno puso en foco la temática de género en el ámbito legislativo, con el debate por la legalización del aborto en el centro del debate. Si bien la discusión por la ley que propone la posibilidad de interrumpir el embarazo hasta la semana 14, divide a todas las fuerzas políticas y, el resultado de su aprobación todavía es incierto, en el oficialismo creen que haber incentivado el debate resultó positivo porque reflota un reclamo de gran parte de la sociedad.

El texto presentado esta semana, que cosechó el apoyo de 71 legisladores de distintas bancadas en el que se plantea que las mujeres puedan interrumpir el periodo de gestación de manera segura, legal y gratuita, comenzará a discutirse a partir del 20 de marzo en el plenario de las comisiones de Legislación General, Legislación General, Legislación Penal, Salud y Familia -todas comandadas por legisladores de Cambiemos- y estiman que el debate se extienda, antes de llegar al recinto, entre dos y tres meses. En el Senado los tiempos se podrían extender aún más. "En las provincias el tema no tiene tanta aceptación como en Buenos Aires, la población es más religiosa y, en su mayoría, se oponen a despenalizar el aborto, lo que se podría ver reflejado en el Senado", analizan miembros de Cambiemos.

En el Parlamento el clima por ampliar los derechos de las mujeres tuvo su inicio el año pasado cuando se sancionó con amplio consenso político la llamada ley de paridad de género, en la que se establece la equivalencia de género para integrar las listas de candidatos, pero algunos, envalentonados por el clima que generó la marcha por el Día Internacional de la Mujer, creen que se debería alentar otro proyecto de ley que lo complete. Se trata de uno similar que tienda a que las empresas privadas y públicas sumen igual cantidad de mujeres que hombres entre sus empleados.

El oficialismo acertó con tomar la iniciativa con el anuncio del presidente Mauricio Macri del proyecto de ley sobre la equidad de género laboral. En las filas oficialistas, ya auguran un amplio respaldo a la propuesta. Es que varios de los puntos de la propuesta del Ejecutivo van en línea con proyectos ya presentados por legisladores opositores, como el exigir un "cupo femenino sindical", presentado por ex diputada del FpV Sandra Mendoza.

El texto, tiene como puntos centrales iniciativas para garantizar a las mujeres igualdad de oportunidades en lo salarial, paridad en la representación en los sindicatos, extensión de licencias y beneficios laborales.

Según se indicó en un comunicado oficial el proyecto "elimina cualquier restricción que les impida realizar (a las mujeres) trabajos fuera del establecimiento laboral, a distancia o teletrabajo y toda traba que existiera para que se desempeñen en algunas industrias". Además, propone extender las licencias para acompañar a las mujeres ante casos de violencia de género y equilibrar el tiempo entre el trabajo y la familia".

La iniciativa, tal como lo anunció el presidente ante la Asamblea Legislativa, pide "prolongar la licencia por paternidad de 2 a 15 días corridos, pero además, establece "10 días corridos por año de licencia por violencia de género". También, que las mujeres puedan reincorporarse a su trabajo después de la maternidad de manera part-time por 6 meses".